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lunes, 28 de septiembre de 2009

Capitulo 41: ¡Arreglos!

Allí estaba April con sus armas especiales. Traía una bolsa donde llevaría el vestido y las demás cosas del baile. En la otra mano traía su neceser de maquillaje, con el de su madre y todo tipo de cosas para de belleza.
- ¡¿Qué es todo esto, April?! – Pregunté incrédula.-
- Te dije que te dejaría como una princesa de cuento ¿no? Pues para ello necesito todo esto. Hija eres muy guapa pero una ayudita te dejará totalmente irresistible. – Me contestó bromeando y dirigiéndose a mi habitación.-
- ¡Pero sabes que a mi no me gusta el maquillaje! – Repuse asombrada.-
- Tú sabes que yo no me suelo maquillar pero, aun así, en días como hoy es bueno y divertido hacerlo. Anda deja de protestar y vaguear y ayuda con esto. – Me dio la bolsa con su ropa, que yo cogí aun confusa y entramos en mi habitación.-
Entramos en mi habitación y dejamos la bolsa de April en mi cama y lo demás encima de mi tocador.
April cogió su vestido de la bolsa y lo estiró donde estaba el mío mientras bromeaba divertida de mi cita con Ryan.
Estuvimos colocando todo un buen rato hasta que vimos que ya daban las seis menos cuarto y había que empezar con todo. Pero justo cuando íbamos a comenzar, llamaron a la puerta de mi cuarto. Era mi madre que traía una bandeja con galletas, bizcocho de mi abuela y unos refrescos. Perfecto ya que me moría de hambre.
April y yo nos sentamos en el sofá de mi habitación y empezamos a comer como fieras ya que el bizcocho que hacía mi abuela era delicioso.
En ese instante me vino a la mente lo de Gaia. Tenía que comentarle a April lo que pasaba por que si Gaia aparecía, April se pondría como una fiera ya que estaba al tanto de todo lo que Gaia hizo.
- April tengo que contarte algo antes de que se me olvide. – Dije apurada.-
- ¡Dime! – Contestó ella impaciente.-
- ¿Te acuerdas de Gaia, mi “amiga” italiana?
- Para no acordarse de esa… - Contestó molesta.-
- Pues hoy por la mañana me mandó un mensaje. – April hizo un gesto de asombro y odio con la cara. Yo cogí mi móvil y le enseñé el mensaje.-
- ¡Vaya con la italiana! Pues que no busque guerra por que la va tener. – Dijo enfadada.-
- No te lo enseñé para que te pusieras así, April. Solo quiero que sepas que quizás aparezca y quiera fastidiarlo todo, como siempre. Yo hablé con mi abuela y me dijo que si aparecía por casa que ella se encargaría.
- Bien… Por que como le vea el pelo se va a enterar… Llevo dos días muy malos con lo de Moly, Cassandra, Martina, Courtney y Liam así que si ahora aparece la italianita a tocarnos las narices, la lleva clara por que yo estoy más susceptible de lo normal.
- April por favor tranquilízate que seguramente no aparezca por aquí.- La intenté calmar.-
- Esperemos… - Dijo nada convencida.-
- Bueno, cambiando de tema ¿Quién es ese misterioso chico que irá contigo al baile? ¡Me tienes muy intrigada!
- Es una sorpresa. – Dijo riéndose.-
- ¡Pero dímelo por favor!
- Me gustaría que fuera una sorpresa Pris. Así te asombras mas y te veo la cara de impresión. – Dijo entre risas, pero ella estaba colorada.-
- Vale… Si tu lo quieres así… - Dije con cara de pena.-
- Venga ya verás que sorpresa.
- Vale…
Acabamos de comer lo que trajo mi madre y lo bajamos a la cocina. Nos fuimos a colocar todo para empezar la famosa “sesión de belleza” de April.
Pusimos música y nos relajamos. Luego nos colocamos en el tocador y April me sentó en la silla. Empezó a echarme de esas cosas raras que ella traía.
Tardó como media hora o más en maquillarme. Luego se colocó ella en mi silla y empezó a maquillarse ella misma.
Cuando estábamos casi terminando todo y listas para vestirnos. Llamaron de nuevo a mi puerta.
- Hola chicas. – Saludó mi abuela.-
- Hola – Saludamos animadas.-
- ¡Estáis preciosas! ¡Menudas artes que tienes April!
- Gracias. – Dijo ella sonrojada.-
- No hay quedarlas cuando se dice una verdad. –Sonrió mi abuela.- Venía a deciros que acaba de llamar Gaia a la puerta y que tu madre se la llevó.-
- ¿Cómo? – Pregunté alterada.-
- Tranquila pequeña. Mira, tu madre se la llevó con la excusa de que tenía muchas ganas de ver a Cordellia y, así, Gaia le indicará el camino para saber donde se alojaba. Así que ahora estarán ya en el hotel y podéis estar tranquilas que dudo que Gaia vuelva a aparecer en vuestra noche. – Dijo mi abuela calmada. Cordellia era la pudorosa madre de Gaia.-
- Esperemos… - Dije no muy convencida.-
- Tranquila Pris, no podrá aparecer por que antes le digo yo cuatro cosas. – Me animó April.-
- Venga ahora tranquilizaros y seguid preparándoos que ya son las siete y media. – Mi abuela cerró despacio la puerta de mi habitación y nosotras seguimos.-
Yo no estaba muy animada después de saber que Gaia había cumplido su promesa. Pero la noche se acercaba y yo no podía evitar estar nerviosa por todas las emociones que me esperaban esa noche.
April cogió los vestidos. Me dio el mío con un gesto de que me lo pusiera y ella hizo lo mismo.
Ya estábamos listas. Yo llevaba mi vestido naranja claro, con mis sandalias y mis complementos. Complementos que eran los de siempre: mi anillo sencillo de plata que siempre llevaba en la mano izquierda. Mi llamador de ángel que me había regalado mi abuela, en vez de llevarlo con la cadena de plata que siempre le tenía, lo llevaba con una gargantilla de seda blanca para que hiciera juego con el vestido. Mi tobillera que me regalara April y unos pendientes largos de plata. Iba simple, como era yo.
April iba con su precioso vestido verde agua. El pelo lo llevaba recogido en un moño, no muy alto, y medio despeinado que le quedaba de maravilla. Llevaba una cadena con el llamador de ángel que yo le había regalador, unos pendientes en forma de espiral y no muy largos, con una pulsera de plata y un maquillaje muy suave que la hacía ir maravillosamente bella.
A mi, April, no me dejara mirarme al espejo para ver que peinado o que maquillaje me había echo. Pero cuando ya estábamos listas me dejó verme. Tenía el pelo suelto, con mis ondas naturales que había perfeccionado con las planchas del pelo. Le había colocado algunos brillantitos por el pelo que eran preciosos. El maquillaje me lo había puesto clarito, ya que a mi no me gustaba, solo me puso una ralla finita que resaltaba mis ojos azules, una sombra en color blanquecino, un poco de rimel y un brillo de labios. Estaba muy adecuada. Me encantaba.
Abracé a April dándole así las gracias. Ella se puso muy contenta de que me gustara y no paró de echarme elogios.
Bajamos al salón donde estaban mi madre, Michael y mi abuela. Nos hicieron unas fotos y no pararon de decirnos piropos.
Luego nos fuimos hacía el parque ya que eran las ocho y cinco. Pero cuando estábamos apunto de doblar la esquina, vi a la persona que menos esperaba.

¡Hola! Bueno primero quería pedir perdón por tardar tanto en subir pero es que la historia va a estar un poco parada a partir de ahora. Yo tengo ganas de seguir escribiendola y muchas ideas pero veo que el blog apenas se mueve y así tampoco tengo motivación. Ahora subiré una vez o dos por semanas, cuando todo vuelva a estar con algo de movimiento seguiré mi ritmo normal :) Ya digo que NO es por mi, al contrario, yo tengo ya varios caps escritos pero veo que la cosa no funciona.. Bueno muchas gracias de todas maneras a la gente que me lee y comenta, sino es por vosotros ya no existiría esta historia. Ahh quería decir que los caps 42 43 y 44 son, para mi, los mejores ;)
Muchas gracias :) Besos!
Priscilla (:

jueves, 24 de septiembre de 2009

Capitulo 40: Malas compañías...

Llegué a casa después de una tarde agotadora. Enseñé lo que había comprado a mi madre y mi abuela que estaban más entusiasmadas que yo ante la idea de mi primer baile. Michael y yo nos reíamos ante las caras que ponían ellas mirando las cosas.
Cansada me subí a mi habitación para pegarme una ducha relajante y ponerme cómoda. Cuando salí, me tumbé en la cama e intenté pensar en el día que me esperaba mañana. Pero los pensamientos no me duraron mucho cuando me acordé de que Ryan quedara de llamarme.
Cogí mi móvil y lo llamé, ya que tenía tres llamadas perdidas que no había oído porque dejara el móvil en mi habitación y yo bajara al salón.
Hablé con el un rato y quedamos en que nos veíamos a las ocho en el parque con todos. Él quería venirme a buscar a mi casa pero con el tema de April, mi madre y mi abuela que estaban como niñas y mi mal día, prefería quedar allí.
Luego se me ocurrió llamar a April para concretar todo lo de mañana ya que sería un día muy duro.
- ¿Diga? – Preguntó April mientras descolgaba el teléfono.-
- ¡Hola, soy Pris!
- ¡Hola Pris! – Saludó animada.- ¿Qué te pasa?
- Nada era para avisarte que mañana a las ocho de la noche quedamos todos en el parque.
- ¿Ryan no te va a buscar a casa? – Preguntó ella extrañada.-
- Sí pero le dije que prefería ir al parque. Me da vergüenza que sea todo tan formal y tan perfecto. – Confesé.-
- ¡No seas tonta! Si me hicieras caso de vez en cuando… Bueno ahora ya esta… ¡Menos mal que yo te voy a dejar como una princesa y Ryan caerá a tus pies, aunque no creo que sea posible que caiga más a tus pies de lo que ya está! – Rió.-
- ¿Qué tienes pensado April? Miedo me dan tus ideas…
- Deberían darte mas miedo aun. – Rió con maldad irónica.- Yo mañana me paso por tu casa a las cinco y media para dejar todo listo y más que listo.
- ¿Pero que vas a hacer? – Pregunté desconfiada.-
- ¡Ya lo verás impaciente! Tu solo estate en casa a las cinco y media.
- Vale… Miedo me das pero vale… ¿Y tú? ¿Cómo tienes solucionado lo del baile? ¡Yo quiero bailar algo contigo! – Dije para animarla-
- Tu no te preocupes que lo de mi pareja ya lo tengo mas que solucionado. –Dijo con tono pillín.-
- ¿Quién es tu pareja? – Pregunté muy curiosa.-
- Mañana te lo cuento. A las cinco y media, acuérdate. Besitos. – Colgó y no dejo que yo insistiera mas.-
Me dejó muy curiosa con su pareja del baile ¿Quién sería? No sabía que pensar ya que de April me podía esperar todo…
Me acosté en cama e intenté conciliar el sueño, algo que no fue difícil tras la dura tarde de compras que habíamos pasado.
Me quedé dormida tranquilamente hasta que empecé a soñar cosas raras. Cosas que no tenían sentido, lo tenían en mi sueño pero cuando me desperté ya no les encontraba sentido.
Me asustó un poco mi sueño visto lo visto con el anterior, pero intenté volver a dormirme y pensar en positivo. Malo sería que se arruinara el baile ¿no? Era una misión imposible arruinar un día perfecto.
Me volví a quedar dormida pero el sueño me fue de nuevo interrumpido. Esta vez era un mensaje de texto que acababa de llegar a mi móvil.
Antes de leer el mensaje, miré la hora que era. Las 6:12. Demasiado temprano.
Me preocupé pensando que era algo muy importante, pero cuando vi el mensaje me quedé en blanco.

¿Te acuerdas de mi “amiguita”? Soy Gaia, tu mejor amiga. Mis padres están en Nueva York por un viaje y yo pensé en irte a visitar para saber que tal le va la vida a la “amiga” que me dejó tirada. Bueno mañana sobre las seis me paso por tu casa que Nicoletta me dio la dirección. Besos, Gaia.

Mi mente no pudo reaccionar hasta pasados unos minutos. No podía creerme lo que estaba leyendo. Ya había pasado mucho tiempo desdé que me di cuenta de la mala persona que estaba echa Gaia y no me equivocaba. Llegaría a las seis de la tarde de mi día perfecto. Llegaría con su intención de hacerme la chica más infeliz de la Tierra como siempre pero no se lo pienso consentir.
Intenté volver a conciliar el sueño olvidándome de ese mensaje e intentando hacer como si no me hubiera llegado. Pero no era tan fácil. No pude pegar ojo.
A las diez decidí levantarme e ir a hablar con mi abuela y contarle todo lo sucedido y, de paso, que me ayudara. Pero cuando bajé a la cocina había una nota:

Cariño: Michael y yo estamos en una reunión y hasta la hora de comer no llegamos. La abuela fue a comprar no se qué para darte para el baile así que cuando te despiertes puede que no la encuentres pero no te preocupes que todo esta bien. Te quiero principessa, Mamá.

Genial, el momento perfecto para desaparecer todo el mundo. Pero bueno, mi abuela no tardaría en llegar.
Me preparé el desayuno, desayuné, recogí y subí a mi habitación para preparar ya todo lo posible y así tener menos prisas para cuando llegara April a la que también le tenía hablado de Gaia. April le tenía ya muchísima manía aún si conocerla así que me imaginaba como se iba a poner.
Me entretuve haciendo todo y pensé en lo mínimo. Mi abuela no tardó mucho en llegar y le enseñe el mensaje. Ella para no preocuparme me dijo que cuando Gaia llegara procuraría estar en la casa y así abrirle ella la puerta. Y que si quería hacer de las suyas pues se las vería con ella. Y es que mi abuela era dura de pelar.
Después de eso, la mañana pasó ajetreada ya que ayudé a mi abuela a hacer un pastel de queso que le salen riquísimos y me encantaba ayudarle. Luego mi madre llegó con Michael de la reunión y nos pusimos a comer. Al fin eran las cuatro y media y yo me fui a la ducha para ya estar lista cuando April llegara.
Estaba yo en mi habitación cuando tocaron el timbre. Mi madre y Michael estaban en el jardín y mi abuela estaba regando las flores así que fui a abrir yo. Cuando abrí la puerta, allí estaba.

Bueno pues aquí os dejo el capitulo 40. Nosé si os gustará much pero os prometo que el 41 y 42 (mas que nada el 42) os gustarán, o eso espero, a mi me encantó escribirlos.
No tenía pensado subir ahora el 40 por los escasos comentarios pero Carii (: me animó a subirlo así que aquí está :D No subiré el 41 hasta que haya un poco de movimiento por que sino no lo considero justo :S
Muchas gracias a los que comentais y leeís mi blog :D
Besos (K)
Priscilla (:

domingo, 20 de septiembre de 2009

Capitulo 39: Compras

Allí se encontraba Liam que miraba tímidamente a April.
Yo era la primera vez que veía a Liam en persona, la verdad es que nunca me interesé por que April me lo presentara.
Liam era un chico alto, de complexión fuerte y moreno. Tenía el pelo castaño, hacía un lado y despuntado. Sus ojos eran rasgados y de color café. Tenía la cara redonda y expresiva. No podía negar que era un chico muy guapo pero no de mi estilo.
Él se acercó cautelosamente a April que no pareció reaccionar ante su presencia. Yo miré a Brooke buscando una respuesta en sus ojos ya que no estaba segura de dejar que Liam hablara con April después del incidente con Cassandra y el baile. Pero en los ojos de Brooke no encontré rechazo hacía Liam así que no me inmuté cuando este tocó la cara de April.
Tardamos un rato en reaccionar y yo me volví a meter en mi nube de pensamientos. Pensaba en el baile, en todos los problemas que había traído por el tema de las parejas. A mi mejor amiga le habían echo daño y yo me sentía fatal por ello; había discutido con Martina por culpa mía ya que fui yo quien aceptó la invitación de Ryan al baile…; Moly no había asistido a clase y eso me parecía terroríficamente extraño… Demasiadas cosas malas juntas…
Pero en ese instante noté como April alzó la vista y yo me fui de mis pensamientos para ver como reaccionaba mi amiga. Ella miró fijamente a Liam con ojos de rencor.
- ¿Qué quieres Liam? – Preguntó April con rechazo.-
- ¿Qué te pasa chiquitina? – Le dijo el con dulzura.-
- No me llames así. ¿Por qué no te vas con Cassandrita y me dejas a mi tranquila? - Esta vez la voz de April sonaba fuerte y segura. Me alegré mucho de verla así porque sabía que April era una chica muy segura de si misma y tenía el miedo de que Liam le quitara ese don.-
- ¡Oh acabáramos…! – Bufó Liam.- No metas a Cassi en todo esto ¿vale? Ella no tiene nada que ver, simplemente me invitó al baile y yo accedí ¿Qué tiene de malo o son celos?
- No tiene nada de malo y menos celos – dijo April sarcástica- ahora hazme el favor de irte con tu “Cassi” y dejarme a mi tranquila.
- ¡Oh nena no te pongas así! – Volvió a insistir Liam.-
- Que ya la oíste Liam, lárgate. – Nombré yo enfadada y haciéndole frente.-
- ¿Y quien eres tú para meterte? – Me contestó altamente.-
- Ella es mi mejor amiga y puede meterse en lo que quiera de mi vida. Vete de una vez. – Dijo April enfadada.-
- ¡No! – Repuso él.-
- Muy bien ¿Nosotras no teníamos una tarde planeada? – Preguntó April mientras se levantaba del banco y se colocaba la ropa. Nosotras nos limitamos a asentir.- Pues vamos que tenemos muchas cosas que hacer y muy poco tiempo para perderlo con este.
April se encaminó hacía el centro comercial dejando sin palabras a Liam. Nosotras la seguimos en silencio hasta que estuvimos bien lejos.
No queríamos preguntarle a April como estaba por miedo a que empezara a llorar por recordarlo. Así que nos limitamos a seguir en silencio.
En cuestión de minutos llegamos al centro comercial que no estaba muy lejos del parque. Entramos en el y vimos que había mucha gente conocida del instituto. Casi todos eran adolescentes que buscaban el vestido perfecto para ir al famoso baile.
Cuando entramos, April se dirigió a las escaleras mecánicas para ir a la planta de arriba, dónde estaban las tiendas mas “elegantes” con los vestidos mas bonitos.
- ¿April? – Pregunté mientras estábamos en las escaleras mecánicas. Ya no me podía guardar mas el silencio, tenía que saber como estaba mi amiga.-
- ¿Dime Pris? – Dijo ella sonriente. Sorprendentemente lo dijo como siempre, como si nada hubiera pasado.-
- ¿Estás bien? Digo por lo de Liam y todo eso… - Pregunté con recelo ante que ella se pusiera mal.-
- Prefiero no acordarme de ese mamonazo ahora. Hoy teníamos planeado una tarde exclusiva de compras y no vamos a jorobarla por nada. – Me contestó April animada.-
Brooke y yo sonreímos y nos dirigimos las tres con muchas risas al piso de arriba.
Fuimos a muchas tiendas y en cada una de ellas nos probábamos muchos vestidos que había. También nos encontrábamos mucha gente conocida a la que saludábamos animadamente.
Tardamos un tiempo hasta llegar a una tienda que tenía un escapara muy bonito. Entramos y nos dirigimos a la sección de vestidos de fiesta. April fue la primera en escoger vestido para probarlo. Mejor dicho, escoger varios vestidos para probarlos. Cogió uno verde agua, que para mi gusto era el más hermoso que vi en todo el centro, y otro azul marino. Se probó los dos pero el verde agua era muchísimo mas hermoso. Tenía el escote en corazón y sin mangas. Era largo hasta los pies y con una caída que le hacía tener algo de cola por atrás. Tenía algunos destellos con abalorios por el vestido y en la cintura tenía una especie de cinturón de hojas en verde más fuerte. Parecía una princesa o un hada. A mi me encantaba.
April dudó unos minutos en cual llevar ya que a Brooke le gustaba mas el azul marino. Pero al final escogió el verde ya que a April le gustaban mucho las hadas, y yo le dije que parecía un hada cosa totalmente cierta, y además por que era verde, su color favorito. Al final fue ese el que se llevó pero no importaba por que aunque el vestido fuera feo, que no lo era, April era una chica muy guapa y podía llevar la cosa mas fea puesta que ella la luciría como la mas hermosa.
Pasamos otro rato mirando mas vestidos y Brooke compró uno blanco roto muy bello y que le quedaba precioso. Yo no lograba encontrar el vestido adecuado, ya que mi estilo era muy especial, y a pesar de que April me mandaba probar cerca de dos vestidos en cada tienda.
Ya casi habíamos recorrido todas las tiendas del centro comercial cuando una me llamó la atención. Era una tienda pequeña que estaba situada a la esquinita del todo de aquel enorme pasillo lleno de tiendas. No tenía apenas escaparate pero si una cristalera con un vestido que me llamó muchísimo la atención. Era un vestido naranja clarito, como un atardecer, con el escote en palabra de honor pero con una especie de mangas en los hombros. Largo y con algunos cortes en blanco que le hacía un vestido de princesa. No sabía como llevar ese vestido por que parecía delicado, era de seda. Me encantó nada mas verlo y parece ser que April se dio cuenta ya que entró en la tienda decidida, miró si había el vestido por alguna parte y al no encontrarlo le preguntó a la dependienta que le sacó el del escaparate porque era el único que tenía. April lo cogió y miró la talla, vio que era la mía y me lo ofreció. Yo estaba con la boca abierta ante lo que había echo April pero no renegué de probármelo ya que me gustaba y mucho. Cuando me vi en el espejo con el vestido puesto no me lo podía creer, era el vestido perfecto.
- Estas guapísima Pris. –Dijo Brooke con una sonrisa.-
- Gracias. ¿April te gusta? – Pregunté al ver que no reaccionaba.-
- Es que estoy imaginando la cara de Cassandra cuando te vea con ese pedazo de vestido y la sombra que le vas a hacer ¡Estas perfecta! – Dijo con una sonrisa y nosotras nos reímos ante su comentario.-
- Sin duda este es el vestido perfecto… -Nombré por lo bajo pero se ve que me oyeron…-
- Para tu día perfecto, al lado de tu chico perfecto. –Me burló April y yo me sonrojé.-
Me quité el vestido y lo fui a pagar. La verdad es que no me fue nada caro, costó mucho menos que el de Brooke. Luego nos fuimos a la zapatería a por los zapatos. Yo compré unas sandalias – no muy adecuadas con el tiempo pero eran las que me gustaban- de color blanco y con tacón, simples pero bonitas. April compró unos zapatos con una abertura por delante y en color verde fuerte, justo el color de los destellos del vestido que comprara. Y Brooke compró unos zapatos cerrados y de color negro, muy bonitos.
Luego acompañé a mis amigas hasta la tienda de complementos donde se compraron de todo: pendientes, pulseras… Yo simplemente compré un chal por si tenía frío.
Terminó el día y me fui para casa. Ya estábamos casi a sábado y el baile, con mi cita, estaba a punto de dejar de ser un sueño en mi mente y ser real.

Siento no subir antes pero como hay muy pocos comentarios (en mi caso no es por el colegio ni muchísimo menos, yo puedo) pues decidí que hasta no tener algo de movimiento pues no subo capitulo. Simplemente pienso en la gente que me lee y que gasta su valioso tiempo en comentarme y así, con los comentarios, animarme a seguir escribiendo. Yo agradezco mil a la gente que me lee, de verdad que si, pero entended que los comentarios animan mas por que sabes que la gente esta ahí. Bueno, dicho esto :), aquí os dejo el cap 39 y nada deciros que le 40 promete mucho jajaja.
Besoteles y muchísiisisisisisimas gracias :D
Priscilla (:

viernes, 18 de septiembre de 2009

Capitulo 38: Decepción

Me desperté soñolienta esa mañana. Me dolía un poco la cabeza y la costilla pero me sentía mucho mejor que el día anterior.
Miré el despertador que tenía en mi mesilla. Marcaba las 7:00 así que aun era temprano. Miré hacia la ventana y vi que el día amanecía despejado y con algunos rayos de luz solar entre el amanecer. Me alegré del buen día que hacía porque así las compras que me esperaban para el baile serían mucho mejor.
Me levanté con cuidado de la cama después de estar un tiempo acostada y sumergida en mis pensamientos. Me dirigí hacía el armario y cogí lo primero que vi: unos pantalones vaqueros claros y una camiseta larga invernal.
Me duché y me cambié. Cuando me di cuenta ya eran las 7:25 y mi familia ya estaba despierta. Preparé la mochila para el instituto y luego bajé las escaleras hacía la cocina para desayunar. Allí estaban mi madre, Michael y mi abuela que preparaba unas tostadas.
- Buenos días cariño ¿te sientes bien para las clases o prefieres quedarte? –Preguntó mi madre interesada.-
- No mamá, estoy bien. – Contesté mientras le daba un beso de buenos días.- Además quedé con April en ir a comprar un vestido para el baile.
- Bien pero no llegues tarde ¿vale?
- No hay problema mamá, saldremos del instituto y nos iremos al centro comercial a ver cual vemos.
Estuvimos conversando un rato muy animado. Michael y mi madre se fueron a trabajar mientras yo acababa el desayuno. Me despedí y me quedé hablando con mi abuela un trozo hasta que acabé y recogí. Me fui a la habitación y cogí todo lo necesario para otro día más en el instituto.
Llamó a la puerta April y me fui con ella hacía el parque donde estarían los demás.
En el camino hablábamos de como nos gustaría que fueran los vestidos etc. Luego nos encontramos con Brooke y nos unimos a ella que también nos acompañaría al centro comercial.
Al rato llegamos al parque donde siempre quedábamos y allí estaban Alex, Ryan y Martina… Cuando la vi me quedé mirando su rostro unos segundo. No podía leer nada en el, estaba neutro. Pero poco a poco fui apartando la vista de ella y me fijé en Ryan que estaba al lado de Alex apoyado en un banco.
Cuando Ryan me vio aparecer me sonrió de oreja a oreja y se le veía feliz de verme. Se acercó a mí y me dio un beso en la frente con el mítico “buenos días” al que yo respondí. Luego nos unimos a los demás ya que yo no quería destacar aunque en el fondo deseara con toda mi alma estar a solas con Ryan.
No intercambié conversación con Martina, ni miradas, lo que me hacía sentir incómoda pero April, como siempre, me hacía reír y así no podía estar triste.
Nos fuimos para el instituto y allí cada uno se fue para su taquilla. La mía estaba al lado de la de Charlotte y de una chica de cuarto. Al lado de la de Charlotte estaba la de Ryan, así que por lo menos no me sentía “sola”.
Las clases pasaron más o menos rápidas. Hicimos los típicos trabajos y yo, a mayores, me tuve que poner al día de todo por mi ausencia. Eso hizo que estuviera más entretenida y no poder aburrirme.
Solo pasó una cosa que destacar en aquella mañana. No vi a Moly por ningún lado y me resulto terroríficamente extraño. Pregunté por ella a los demás pero nadie la vio hoy así que no debía haber venido al instituto pero ¿Por qué? Todo era tan raro…
La mañana acabó con mi mente media centrada en Moly y la otra media estaba centrada en el tema del baile.
Nos despedimos de todos con dos besos y un “hasta luego” pero, como no, con Ryan fue diferente. Él me agarró por la cintura y me besó dulcemente la frente. Luego me dijo “a la noche te llamo y quedamos” y desapareció con los demás.
Cuando todo terminó, April, Brooke y yo nos despedimos de los demás para ir a casa de April, que tenía que coger dinero, y así dejábamos las mochilas allí.
Al poco llegamos a casa de April y cuando entramos estaba su madre.
- Hola niñas ¿No ibais al centro? – Preguntó la madre de April mientras nos saludaba con una amable sonrisa.-
- Hola – Saludamos Brooke y yo.-
- Si mamá, pero veníamos a dejar las mochilas y a coger el dinero que se me olvidó. – Dijo April mientras reía y dejaba la mochila en una esquinita de la entrada. Nosotras la imitamos.-
- ¡Ay April siempre tan despistada! – Burló su madre y nosotras nos reímos.
Cuando nos íbamos a marchar, alguien apareció por las escaleras. Era la hermana de April, Courtney, con dos amigas que logré distinguir cuando bajaron. Eran Cassandra y Britany.
Courtney era la hermana mayor de April. Tenía dos años más que ella, diecisiete, y era todo lo contrario a April. Courtney siempre andaba detrás de los chicos, o mejor dicho, los chicos siempre andaban detrás de Courtney por su estilo pícaro al vestir y su, captable, seducción. Se podría decir que ella era la manda más de instituto y que, incluso, era más que Cassandra. Era Cassandra la que seguía a Courtney para luego, cuando Courtney se fuera del instituto, Cassandra la pudiera sustituir.
Courtney era muy guapa, se le veía. Tenía el pelo largo y moreno con algunas ondas artificiales. Los ojos eran grandes de un color verdoso que destellaba. Tenía la cara aniñada pero e cuerpo de una mujer. Así que la hacía una de las chicas más guapas del instituto. Según me contó April, su hermana estaba saliendo con otro “guaperas” del instituto: Joe. Courtney y Joe llevaban poco saliendo pero se les veía bien juntos.
Las dos hermanas se llevaban fatal, son la noche y el día.
- Larguémonos que llegó el circo.- Dijo April dirigiendo una mirada a su hermana y sus dos amigas.-
- Envidia, hermanita, envidia.- Contestó ella con una fría risa.-
- ¿De ti? ¡Seguro! – Respondió April con sarcasmo.-
- De mi, sí. Por lo menos yo no soy una tirada como tu.
- Cállate ya estúpida que necesitas esa saliva para compartir con “Joe” – Le dijo April, mientras esto último lo decía con un tono romántico.-
- Por lo menos yo tengo alguien con quien ir al baile. Tú, nadie.
- ¿Y tú que sabes?
- Porque Liam irá al baile con Cassandra.
- ¡Ni lo sueñes! – Dijo April enfrentándose a su hermana.-
- Sí, querida. Liam irá al baile conmigo. Se lo pedí ayer y hoy mismo me dijo que sí. – Contestó Cassandra entre risas de triunfo.-
April fue directa a Cassandra y le plantó cara pero Brooke y yo la cogimos de un brazo y nos fuimos de la casa. Se oían las risas de Courtney y sus amigas pero intentamos hacer oídos sordos para no hacerlo pasar mal a April que se le veían caer lágrimas de los ojos.
Caminamos un rato en silencio hasta llegar cerca del centro comercial. Justo en frente de él, había un parque con bancos. Nos sentamos en uno de ellos, que a esas horas no tenía mucha gente. Pusimos a April en el medio que comenzó a llorar. Nosotras la animamos y conseguimos que parara pero en ese instante todo cambió, allí apareció la persona menos inesperada.

Sinceramete iba a tardar mas en subir por los escasos comentarios (a las 6 personas que lo hicieron os lo agradezco en el alma que gastaraís un minuto de vuestro tiempo en mi novela) pero creo que por esas 6 personas merecen leer el capitulo.
Quería deciros que el capitulo 40 ES MI FAVORITO sin duda y que el 39 tampoco tiene desperdicio.
Bueno pues eso, que ojalá que alla movimiento en el blog por que me gustaría que leyeraís el 39 y 40.
Gracias a todos :D
Priscilla (:

martes, 15 de septiembre de 2009

Capitulo 37: Descando

Capitulo 37: Descanso

Ryan se acercó lentamente a mi y yo me empecé a sonrojar muchísimo. La sensación que me producía tener a Ryan tan cerca era indescriptible. Cada vez estaba más y más segura de que era amor lo que sentía por él. Por esa persona dulce, comprensiva, cariñosa, divertida… Esa persona que yo describía como perfecta. Y es que, para mi, Ryan era esa persona especial que hacía de mi estomago un mar de mariposas. Por una parte me daba miedo estar enamorada por aquello de “el amor duele” y yo no quería sufrir más de la cuenta. Pero por otra parte no podía negar lo que ya era más que evidente: amaba a Ryan.
Mis pensamientos quedaron en un recuerdo cuando Ryan se sentó en mi cama y sentí su mano encima de mi cara, una caricia suya.
- No te preocupes por Martina, ella por desgracia es muy caprichosa. Ya nos pasaron cosas por el estilo con ella. Es buena chica pero cuando no tiene algo que pide se pone echa una furia. No quiero verte mal, por favor. – Me rogó mientras me acariciaba con tanta dulzura que me hacía sentir en las nubes.-
- Ry… Me siento fatal por lo que le hice, me siento como si la traicionara. Yo estoy ansiosa por ir contigo pero quizás… - Eché a llorar sobre él. Me apoye en su pecho y sentí su reconfortable olor que me consolaba como ninguno.-
- Escúchame bien Pris, Martina es así y no hay que hacerle. Si yo no voy contigo al baile no iré con nadie por que yo a quien amo con todo mi corazón es a ti y solo a ti Priscilla Liscolle. – Dijo levantándome la cabeza que tenía apoyada en su pecho. Me miró fijamente a los ojos con una mirada angelical y llena de ternura.-
Yo no sabía que decir ante sus palabras de ánimo y reconfortantes. Siempre me hacía sentir como si estuviera en una película o historia de amor.
- Gracias… Siempre eres así de lindo… - Suspiré y le abracé.-
- Te quiero de verdad, como nunca he querido a nadie. – Confesó y yo le abracé más fuerte.- Pero no quiero que te preocupes por lo de Martina. Mañana irás con April a comprar como quedasteis y no quiero una lágrima más.
Asentí y le miré a los ojos.-
- Gracias. – Repetí ante la duda de no saber que decir ni hacer.-
- No me las des por que tú, desdé el día que te conocí, lo eres todo. Te prometo que el sábado será tu noche especial y haré lo posible por que seas la chica más feliz. – Dijo con una sonrisa de satisfacción, como si tuviera algo ya planeado. –
- A tu lado todo es perfecto Ryan. – Me sonrojé ante mis palabras, nunca había sido tan romántica con nadie. Yo sí lo era pero me daba vergüenza demostrarlo. Pero con Ryan era distinto, él hacía que yo pudiera mostrarme como era. –
- Te amo. Mañana te pasa April a buscar y luego ya nos reunimos todos. – Dijo mientras me daba su cotidiano beso en la frente. Tan dulce como siempre. –
- Hasta mañana. – Le dije mientras él se levantaba de mi cama y se dirigía a la puerta.-
- Hasta mañana, que descanses. – Contestó mientras desaparecía por la puerta.-
Me puse a pensar en lo que había pasado con Martina y de nuevo me puse a llorar. Así que intenté no pensar en eso y pensar en otra cosa.
Jason vino a mi mente ya que dijo que vendría a verme y no lo cumplió ¿le pasaría algo? Espero que no…
Me sumergí un rato en mis pensamientos pero en seguida mi abuela apareció por la puerta.
- ¿Puedo? – Preguntó cariñosamente.-
- Claro abuela, pasa. –Le contesté. Ella se acercó lentamente hacía mi cama y se sentó en ella.-
- Ahora subirá tu madre con la cena. – Me comentó. Yo me alegré mucho ante su comentario por que me moría de hambre.-
- Estupendo, tengo mucha hambre. – Las dos reímos. – Es bueno volver a comer comida de casa después de estar en el hospital.
- Me alegro que estés de ánimos. – Se hizo una pausa en la que mi abuela me miraba detenidamente. – Hay algo que mi, ya no pequeña nieta, no me contó ¿verdad?
Una vez mas mi abuela no se equivocaba.
- Pues sí, no se te escapa una abuela. – Contesté con una sonrisa en los labios.-
- De mi pequeña no se me escapa ninguna. Ya sabes que tu abuela es una tumba. – Y era verdad, ella nunca contaría nada de lo que yo le contaba, ni si quiera a mi madre.-
- Ya lo se abuela.
- ¿Y bien? Ryan es más que un amigo para ti ¿verdad? – Dijo sonriente.-
- Nunca fallas abuela. Ryan es la persona más maravillosa que te puedes imaginar, siempre tan dulce y amable. Es el típico chico desinteresado y angelical que sale en las películas ¡pero él es real! Lo que pasa es que siento algo por él que hace de mi estómago un mar de mariposas pero no estoy segura de que sea amor y si lo fuera no estoy segura de querer sentirlo. – Le confesé con el rostro nuevamente enrojecido, pero mi abuela rió por lo bajo.-
- Amor, Priscilla, a eso se le llama a-m-o-r. A él se lo veo en la mirada y los gestos que esta perdidamente enamorado de ti, pequeña y tú, aun que no lo creas, también lo estas. Estoy tremendamente orgullosa de que mi pequeña se haya enamorado de un chico que vale la pena. Siempre me distes alegrías y veo que en una de las cosas más difíciles de la vida, como es el amor, también sabes escoger bien. Me alegro tanto Pris…
- ¡Ay! ¡Gracias abuela! Pero no se que hacer…
- Simplemente haz lo que te diga tu corazón que es más sabio. No te equivocarás nunca si sabes combinar la cabeza y el corazón y yo creo que debes amarlo como quieres hacerlo.
Iba a contestarle cuando apareció mi madre con una bandeja de comida por la puerta. Ella se acercó a nosotras y me posó la bandeja en la cama para comer. Traía unas crepes de verduras con una salsa vegetal, un refresco y una macedonia. Todo tenía muy buena pinta y los crepes me volvían loca. Comí todo mientras Michael se unía a nosotras. Los cuatro hablamos divertidamente hasta que yo acabe, me tomé el calmante para dormir y ya, al momento, me sentía cansada así que mi madre, Michael y mi abuela se fueron. Pero antes me dieron un beso y me desearon buenas noches y yo se los devolví. Mi abuela también me guiñó un ojo de complicidad.
Intenté conciliar el sueño pero me costó mucho. Tenía tantas cosas en la cabeza: Ryan, la cita, el baile, el vestido, Martina, Jason, Moly… Eran tantas cosas en las que pensar que el simple cansancio se dejó llevar hasta caer rendida.
No soñé nada que pudiera alterarme así que me alivié mucho. Pero lo que no me esperaba es que el día siguiente pasaran tantas cosas inesperadas.

Siento cortaro así pero quiero decir que el 38 y 39 serán unos de mis favoritos SIN DUDA.
Gracias por todo y como siempre que si mañana hay movimiento subiré el38 que lo estoy deseando jejeje.
besos!!
Priscilla (:

lunes, 14 de septiembre de 2009

Capitulo 36: Traición

El rostro de Ryan cambió por completo y el de mis dos amigas también. Yo no entendía nada, ni el recado de Jason ni su reacción.
Estuvimos en silencio unos segundos hasta que yo me harte de esperar una respuesta.
- ¿Qué pasa Ryan? ¿Por qué esa reacción? – Pregunté extrañada.-
- Jason… Nunca cambiará… - Comentó April por lo bajo.-
- No… - Le contestó Martina a su afirmación.-
Yo estaba con el rostro enfadado y dudoso ¿Qué me ocultaban? ¿Qué dijo Jason que era tan grave? No entendía nada y Ryan seguía sin hablar y con su mirada perdida en mi habitación…
- ¿Alguien puede tener la decencia de explicarme que pasa? – Pregunté enfadada.-
- ¿Se lo decimos nosotras o tú, Ryan? – Le dijo April a Ryan evitando mi pregunta.
- Se lo diré yo. Fue a mí a quien nombró Jason. – Contestó Ryan que me miró al momento.-
- ¿Y bien? – Repuse. –
- Jason querrá ir a baile contigo. Él necesita una chica para darle celos a Cassandra y que así ella vuelva con el y tu solo será una chica mas en su larga lista. Lo que hizo con April lo hará de nuevo contigo. – Me contó Ryan que, para mi sorpresa, su rostro no era de furia como me lo esperaba sino que estaba inundado por la pena, como si Jason siempre consiguiera lo que se proponía. Pero yo no sería esa victima. –
- No pasa nada, yo no iré al baile con él. Jason y yo solo somos ¿amigos? Bueno el me trata muy bien y tal, así que por mi parte puede haber una amistad pero nada mas. Para el baile ya tengo pareja. – Le sonreí a Ryan para alegrar ese rostro que me partía el corazón.-
- Pero si yo no te lo llego a pedir… - Dijo el apenado.-
- No pasaría nada por que tenía pensado no ir… - Quería continuar pero Martina me interrumpió.-
- ¡¿Cómo?! ¡¿Vais al baile juntos!? – Preguntó Martina con una chispa de odio en sus ojos.-
No me había dado cuenta de que estaba afirmando que iría al baile con Ryan y no me acordaba de que Martina quería ir con él. En ese momento me sentí la persona mas estúpida de la tierra, había traicionado a una amiga ¿no?
Mi rostro se sonrojó de rabia y Martina me miraba con ojos incrédulos y con algo de odio. No era mi intención defraudar a Martina pero la pregunta ya estaba echa ¿Martina o Ryan?
- ¡Sí! ¿No te parece genial que nuestros dos amigos se junten en un acontecimiento tan romántico? – Dijo April con su tono de alegría inocente que parecía alegrar el ambiente.-
April sabía como sacarme de apuros como este y sabía perfectamente que yo no sería capaz de contestarle a Martina y por eso ella lo hizo por mí. Esa era una de las cosas que adoraba de mi mejor amiga, que siempre me sacaba de apuros de los que yo no podía salir y lo hacía siempre saliendo heroica. Pero no estaba segura de si con lo de Martina saldría igual.
El rostro de Martina cambió hasta convertirse en un rostro neutro. Intenté mirarla a los ojos pero no pude, me avergonzaba de mi misma y es que Martina era mi amiga.
- A mi me gusta mucho Priscilla y por eso le pedí ser su pareja en el baile. – Habló Ryan sonrojado. Yo también me sonrojé por que era la primera vez que Ryan decía eso en público y me daba mucha vergüenza.-
- ¡Ay que lindo es mi Ryan! – Dijo April riendo y animando la situación.- ¿Por qué esa cara Martina? ¿No te alegras por ellos?
Entonces me di cuenta de lo que intentaba hacer April. Intentaba dar a entender la situación a Martina. Se la daba a entender entre líneas y lo mas sutil posible.
- La verdad es que no me alegro nada. Desde que ella – me señaló- llegó aquí todo cambió para mal.
Mis ojos se llenaron de lágrimas ante las duras palabras de Martina. Ella se levantó rápidamente de la cama y se fue dando un portazo. Yo quise levantarme y seguirla pero April me puso la mano en el hombro y me negó con la cabeza.
- Ella es así, caprichosa. Debes dejarla ir y que reflexione. Pris, la conozco y sé que pensará en lo que pasó y que lo entenderá.-
Yo eché a llorar y miré a Ryan que afirmaba con la cabeza dándole la razón a April.
Yo me iba a levantar y seguir a Martina pero cuando lo iba a hacer alguien apareció por la puerta.
- Acabo de encontrarme a Martina echa una furia ¿Qué le disteis? ¿Un nuevo capricho? – Era Alex que venía con su habitual sonrisa.-
- ¡Hola Alex!- Saludó April animada.- Es una historia muy larga.
- ¿Cómo estás Alex? – Dijo Ryan medio perdido en sus pensamientos.-
- Bien, bien. – Le contestó Alex.- ¿Qué te pasa Pris? ¿Estas llorando? – Me preguntó acercándose a mí y dándome un beso en la mejilla para saludarme. Yo simplemente negué con la cabeza para que no se preocupara. Oí que alguien tosía pero no pude decir quién.-
Alex se sentó junto a Ryan en el sofá de mi habitación. Se acomodó y miró de reojo a April. Sabía que April le iba a contar todo a Alex pues cuando se trataba de contar algo ella era la mejor narradora.
- Pues ya puedes ir contando, tengo todo el tiempo del mundo. – Rió Alex y los demás lo siguieron. Yo quise reír también pero no me salía… Así que solo esbocé una sonrisa artificial.-
April le empezó a contar desde el principio lo que había ocurrido con Martina. Yo estaba hundida en mis pensamientos e intentaba no escucharlo para no sentirme peor. Veía como Ryan también estaba pensativo pero él a veces ayudaba a April a contarle todo a Alex.
Yo me volví a sonrojar en la parte que Ryan confesaba sus pensamientos y justo en ese instante oí como Alex discutía con Ryan. No sabía el motivo de la discusión pero cuando alcé la vista vi como la puerta de mi habitación se abría de nuevo. Era mi madre que llegaba con mi abuela de su salida. Así que el tema y el ambiente cambiaron por completo.
April y Alex se despidieron de mí al ver que mi madre llegaba y que ya era tarde. Yo le di dos besos a cada uno y April quedó de llamarme para ir mañana al instituto y a comprar el vestido para el baile, la verdad es que esa salida prometía mucho.
Alex se despidió también con un beso que yo devolví y diciéndome que me cuidara y que mañana nos veíamos.
Entonces April y Alex desaparecieron por la puerta junto a mi madre que les acompañaba amablemente hasta la entrada.
Yo resurgí de mi nube de pensamientos para darme cuenta de que una vez mas estaba a solas con Ryan. Él se acerco hacía mi y yo me volvía poner nerviosa, como el primer día, como un flan.

Gracias por los 9 comentarios y nada que quería comentaros que lo capitulos 37, 38 y 39 promenten y MUCHO :D
Si mañana hay movimiento en el blog os subo el 37 que tengo muchísimas ganas ;)
Gracias, de verdad, muchas gracias.
Besos
Priscilla (:

P.D.: Si podeís pasaron por mi otro blog os lo agradezco mucho ya que va mas atrasado qe Víctimas, es: www.cuento-sin-hadas.blogspot.com
Gracias.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Capitulo 35: Dudas

No me paraba de repetir lo mismo “todo menos él, menos él por favor. Todos menos él”. Martina era mi amiga pero no me di cuenta hasta hoy que sentía algo especial por él, tonta de mí.
- ¿Quién esa personita especial que esperas que te invite? – Preguntó April pareciéndose no darse cuenta, no como yo. Así que suspiré y hablé.-
- Esto… ¿April? – Fue lo único que se me ocurrió antes de que Martina hablara.-
- ¿Si? – Me dijo April extrañada.-
- ¿Te importaría acompañarme al baño? – Martina me miró de reojo y me sonrió como si le hubiera echo el favor mas grande.-
En realidad así era, le había echo un favor. Quedarse a solas con Ryan, con el chico que quería tener de pareja para el baile… Me sentía detestable por lo que había pasado con Ryan hacía escasos momentos y ahora una amiga mía quería que le pasara lo mismo. No podía pensarlo… Me sentía ¿celosa? ¡Imposible! ¡Yo nunca fui así!
Por fortuna April habló y mis pensamientos se desvanecieron.
- ¡Claro! – Dijo April levantándose de un salto y dándome la mano para que yo me levantara.-
Volví a mirar a Martina que no paraba de sonreírme y luego giré la vista hacía Ryan que estaba aturdido. Parecía que no entendió lo que pasó.
Yo me levanté con cuidado y con la ayuda de April, que segundos después volvió a hablar.
- Luego nos lo cuentas ¿eh? Que me dejas intrigada. – Dijo April, y yo me estremecí. Martina rió.-
- Seguro… - Me miró a mi sabiendo que tendría que decirle a April quien era el chico que le gustaba y que por eso los dejé solos.-
Ryan seguía aturdido mirándome sin entender nada. Prefería no decírselo ya que me resultaría mucho más difícil. Estaba claro que mi ansiosa cita con Ryan no iba a poder ser por que Martina estaba en el medio. Yo no le quería quitar el “amor” a una amiga y por mucho que amara a Ryan, Martina no se merecía eso… Se me humedecieron los ojos al pensar que había perdido al chico perfecto, el chico del que realmente estaba enamorada… Pero no se jugaba con la amistad y si yo estuviera en el lugar de Martina no me gustaría que una amiga me lo hiciera.
April me ayudó a caminar hacía el baño que estaba al otro lado del pasillo de mi casa. Escogí el baño por que era el sitio mas lejano y yo podría decirle a April todo lo que pasaba, al pié de la letra.
Dejamos mi habitación con Martina y Ryan detrás. Caminamos unos pasos y detuve a April en la puerta del baño.
- ¿Qué pasa? – Preguntó ella extrañada.-
- ¿No lo notaste?
- ¿Notar que? ¿Qué tengo que notar Pris? – Esbozó una sonrisa como si estuviera hablando en broma.-
- ¡Lo de Martina! – Su sonrisa se desvaneció.- Martina quiere ir al baile con Ryan ¡eso es lo que tenías que notar! Cuando lo dijo, lo del baile, le echó una mirada a Ryan como una indirecta muy directa. – Concluí.-
- Te juro que no noté nada. – Dijo incrédula.- Pero no puede ser… Ryan jamás irá con ella. Yo no se si lo sabes pero Ryan está enamorado de ti Pris y él jamás aceptará ir con Martina al baile.
- Se lo de Ryan… -Dije con los ojos húmedos al recordar que todo había sido en vano…-
- ¡Ya te lo dijo! – Se alegró al instante y me abrazó. Estaba contenta y se lo veía en su rostro.- No sabes cuanto me alegro ¿Ya te pidió ir al baile? – Preguntó emocionada.-
- Si… - Dije casi sin poder hablar por el nudo que tenía en la garganta.-
- ¡Eso es estupendo! Tenemos que comprar un vestido precioso que te haga rebosar toda esa belleza.
- ¡April! ¿Acaso no te das cuenta? – Me parecía increíble que ella no pensara en que situación estaba metida.-
- ¿Lo que? No me vengas ahora con el royo de que “no me gusta” por que se perfectamente que estas locamente enamorada. Soy tu mejor amiga Pris, te conozco. – Concluyó.-
- ¡Claro que me gusta! ¡Lo quiero! – Le dije enfadada por las dudas que tenía.-
- Entonces no entiendo nada.
- ¿Y Martina? Si a ella le gusta de verdad no es justo que yo se lo haga pasar mal… Tengo que hablar con Ryan y que acepte la propuesta que le esta diciendo Martina.
- ¡¿Qué?! – Exclamó enfadada. Entonces alzó la mano y me pego un golpecito en la cabeza.- ¡¿Tu estas tonta?! Tienes que ir al baile con Ryan ¿me oyes? Estáis hechos el uno para el otro y por mucho que a Ryan le pidas que vaya con Martina, jamás lo hará por que Ryan no es falso Pris.
- No es justo para Martina, April. No quiero que lo pase mal.
- No lo pasará mal. Esta mal que lo diga yo, por que soy su amiga, pero Martina no esta enamorada de Ryan, simplemente le gusta por que es guapo pero no siente lo que tú. Lo superará, créeme…
- April… - Dije con recelo.-
- Ni April ni nada. Pris tu tienes que ir con Ryan, estáis hechos a medida y sino vas con él, Ryan no irá al baile. Soy su amiga desde los cinco años y se que esta perdidamente enamorado de ti. Jamás lo vi así y se que tu también. Debes ir con él Pris. Por Martina no te preocupes.
Las palabras de April me convencían a que no hiciera caso al sentimiento de culpa por fastidiarle el “romance” a Martina y seguir con mi gran ilusión del baile y la cita con Ryan. Mi primera cita… con el chico de mis sueños… perfecto.
Preferí no hablar más con April ya que tenía miedo de que sospecharan Ryan y Martina por tardar tanto. Así que nos pusimos de camino a la habitación de nuevo.
April me miraba con cara de “tengo razón” y yo no podía evitar pensar que era así. Siempre le hacía caso en todos sus consejos y siempre salían bien, pero esta vez… era diferente… Mi nube de pensamientos se desvaneció de nuevo ante la puerta de mi cuarto. Vi como Martina y Ryan hablaban libremente y sin ningún tipo de incomodidad entre ellos, cosa que me produjo muchas dudas. Quizás Ryan aceptó la petición de Martina… April me agarró de la mano en cuanto entramos en la habitación y yo se lo agradecí mucho ya que me calmaba saber que estaba ahí conmigo.
Saludamos y yo me volví a recostar en mi cama con la ayuda de April y al momento se levantó Ryan para ayudarnos, tan gentil como siempre.
Y empezamos a hablar de cosas como el colegio, los partidos del equipo del instituto, los profesores, los cotilleos… No volvió a hablarse del baile ni nada por el estilo, cosa que me pareció muy rara. Me metí en mis pensamientos una vez mas y apenas hice caso de lo que hablaban, no me interesaba.
Pasó un rato y miré el reloj, marcaba las 19:00 h. y mi madre estaría por llegar con Michael y mi abuela. Entonces me di cuenta de que Jason no había venido como había dicho y también pensé en lo que me dijo para Ryan. Pensé en decírselo y así quitarme la duda.
- Ry… Antes hablé con Jason y me dijo que te diera el recado de decirte que no te saldrá con la tuya.- Dije interrumpiendo la conversación que tenían ellos tres sobre el profesor de biología. Al instante el rostro de Ryan cambió por completo y me explico todo. No tengo palabras para definirlo.-

Bueno pues aquí teneís el capitulo 35 (: Espero que os guste y quiero deciros que hoy me dió por escribir y ya tengo escritos hasta el 37 y os adelanto que este último promte y mucho ^^
No tenía pensando subir hoy pero lo voy a hacer por la gente que gasta un mínuto de su valioso tiempo en comentar además de leer. Por que sino es por eso, por los comentarios que me dejaís las que tenís blogs y los anonimos (que sois geniales), pues no estaría esta novela aquí. Los que leís mi historia teneís mucho agradecimiento de mi parte pero entended que a gente que se gasta mas tiempo en animarme con sus comentarios pues tienen mas mérito, además de que sino es por los comentarios este blog no existía.
Bueno que me enrollo jajaja aquí os lo dejo y espero que lo disfruteís ^^
Besitos y G R A C I A S
Priscilla (:

viernes, 11 de septiembre de 2009

Capitulo 34: Parejas

No estaba segura de haber escuchado bien las palabras de April pero no pude evitar ponerme rígida ante lo que oí. Supuse que hablaría de todo menos de eso y esa faceta de ella no la conocía. Pensaba que April era una chica más bien tímida para esas cosas pero veo que me equivocaba, que cuando hacía falta ella era la primera en lanzarse.
- ¿Lo estás diciendo en serio, April? – Pregunté incrédula.-
- Y tan en serio. – Me contestó ella animada.-
- ¿Le vas a pedir ir al baile a Liam? ¿En serio? – Me parecía increíble.-
Liam era el chico que le gustaba a April desde hacía ya un año pero nunca se lo dijo por vergüenza así que solo eran amigos. Él era dos años mayor que ella y por eso casi nunca andaba con nosotros. Yo no lo conocía en persona pero si tenía escuchado hablar de él a April, Martina y Brooke. Decían que era un chico muy guapo y divertido y que, además, quería mucho a April pero según ella la quería como una hermana y no como algo más. Pero ella se conformaba aun que ahora, por lo visto, ella lo vaya a invitar al baile. Yo me alegraba muchísimo ya que April era mi mejor amiga y se merecía lo mejor de todo pero tenía miedo que él la rechazara y la hiciera sufrir.
- Sí, me voy a arriesgar y le voy a decir si quiere ir al baile conmigo. – Me contestó April contenta y sonrojada. Los cuatro soltamos unas risitas al ver a April así.-
- ¡Cuánto me alegro amiga! ¡Te ayudaré en lo que necesites! – La abracé con muy ímpetu y ella me lo devolvió mientras Ryan y Martina se reían.-
- Lo malo es que… Bueno esta Cassandra de por medio… - El rostro de April se nubló de tristeza al pensar en Cassandra y yo no daba crédito. ¿Qué tenía que ver Cassandra en todo esto? Alguna vez oí que Cassandra andaba detrás de los mayores del instituto pero nunca pensé que querría hacerle sombra a April y menos en esto del baile…-
- ¿Cómo? ¿Qué hizo Cassandra ahora? – Pregunté con un tono de enfado que se notaba.-
- Ella anda detrás de Liam desdé que sabe que él y yo somos amigos… Desdé que pasó lo de Jason yo no le pase ni una y a la mas mínima que me hacía le saltaba pero con Liam es distinto… Él sabe que a mi no me cae bien Cassandra y me ánima pero ella le seduce de alguna manera para que también sean amigos y estoy segura de que ahora que terminó con Jason le dirá de ir al baile y con Cassandra, en cosas de ligar, no hay quien pueda. Por eso yo me voy a arriesgar y le voy a pedir que si quiere ser mi pareja antes de que Cassandra lo haga. – Concluyó April triste y desilusionada.-
- No te preocupes por Cassandra – habló Ryan con su tierna voz – ella no es mas que una niñata estúpida y tú, por el contrario, eres una chica estupenda y muy guapa, hermosa.
- Gracias Ry… Eres un amigo de verdad, los cuatros sois los mejores amigos que una podría tener. Pero la realidad está ahí y no podemos mentirnos al decir que Cassandra no podría ligarse a Liam por que sabemos que es capaz.- April estaba hundida, como nunca la vi. Ella no solía fijarse mucho en los chicos ni nada pero le gustaba mucho Liam, se le veía, y sabía que si Cassandra iba al baile con él ella echaría a llorar por que Cassandra no paraba de fastidiarla, primero con Jason y ahora con Liam.-
- Mira April – Habló Martina muy seriamente- si Liam no va contigo al baile y prefiere ir con Cassandra es su problema. Se que lo pasarás mal por que… te gusta… pero tienes que ver la realidad, que si Liam va con ella es que es otro descerebrado como Jason y que no te merece ¡tu vales oro!
- Martina tiene toda la razón. – Miré a Martina con una sonrisa y luego seguí hablando con la mirada fija en April.- Tu vales muchísimo April y si él no se quiere darse cuenta no sabe lo que se pierde. Tú échale todo ese valor que tienes y pídele ir al baile. Si te dice que no, no te preocupes que en el instituto hay muchos chicos que desean ir contigo. Y si te dice que sí, mucho mejor que te das cuenta de si vale la pena o no estar con Liam. ¡Valor! ¡Nosotros siempre estaremos contigo! – La abracé y Martina me siguió mientras Ryan le pasaba la mano por el pelo.-
En realidad me estaba dando mucho coraje hablar de Cassandra, ella no paraba de fastidiar a mis amigos y a mi y eso me ponía de los nervios. No tenía ya suficientes problemas con lo de Moly que ahora también se junta Cassandra y sus ganas de ser el centro de atención. Pero estaba segura de que April no iría sola al baile por que ella era una chica muy guapa y con mucho corazón. Apenas llevaba unos días en mi nuevo instituto pero ya se sabía que la gente le tenía mucho aprecio y era normal por que era un amor de chica.
Pasamos un rato abrazadas a April mientras Ryan contaba algún que otro chiste malo para animarnos. Yo me reía mucho con Ryan, otra virtud de su perfecto ser, y además se le veía tan humano y tierno que no se podía negar que era estupendo. Además consiguió animar a April con sus chistes e hizo que a Martina le diera un ataque de risa que hasta le saltaron las lágrimas. Todos nos reímos mucho en ese rato hasta que April cambió un poco de tema.
- ¿Y tu Mart? ¿Con quien irás al baile? ¿Ya te pidió alguien o estas esperando a una personita especial? – Preguntó April con una sonrisa pícara.-
- ¡Eso, eso! Te toca a ti decirnos. – Dije animadamente.-
- Menuda tarde de chicas que llevo. – Río Ryan.- Pero ahora no nos dejes con la intriga.
Todos nos reímos a carcajadas al ver que Ryan se interesaba por las “cosas de chicas” como el decía.
- Pues me lo pidió Stephen, el de primero, pero no me apetece ir con el… No es de mi estilo y lo soporto por que no quiero ser desagradable pero no voy a ir al baile con él.
- ¡Oh vaya! - Exclamé con gesto de desilusión. Yo no conocía a ese tal Stephen pero parecía que a Martina no le gustaba nada así que no sería buena pieza si a ella no le gustaba ya que a Mart le cae bien todo el mundo.-
- A mi la verdad es que Stephen me cae como un jarro de agua fría. – Dijo April dándole la razón a Martina.-
- Yo jugué dos partidos con él y es un creído. – Contestó Ryan.- Prefiero que no vayas con él.
- Pero entonces.- Pregunté yo dubitativa.- ¿Estás esperando a una persona especial?
- Bueno… - Dijo ella muy sonrojada.-
Martina no era de las chicas que decía quien le gustaba fácilmente, pero ese día sí que nos lo dijo y a los tres se nos quedó la misma cara de sorpresa. “Todo menos él” pensaron mis adentros.

Bueno hoy es un cap largo y es gracias a los 7 comentarios ¡GRACIAS! Espero que os guste el capitulo tanto como me gustó a mi y que lo disfruteís. Muchísimas gracias y como siempre que cuando haya movimiento en el blog yo iré subiendo jeje. Muchas gracias (: de verdad GRACIAS
¡¡¡¡¡Besos!!!!!!
Priscilla (:

P.D.: Si os podeís pasar por mi otro blog os lo agradecería muchísimo: www.cuento-sin-hadas.blogspot.com

jueves, 10 de septiembre de 2009

Capitulo 33: Respuesta

Tenía que darle una respuesta a la propuesta de Ryan de una cita y un baile pero no sabía cual sería la mejor… El día de hoy había dejado mi mente echa polvo de tanto pensar y lo peor es que aún no había acabado, que apenas estábamos en la tarde.
- No se que decir, de nuevo, Ryan… Es una propuesta tan bonita. – Dije mirándole a los ojos y sonriendo.-
- Entonces ¿la aceptas? – Dijo sonriente y entusiasmado.-
- Aceptaré. – Dije con una sonrisa.-
No estaba segura de que fuera eso exactamente lo mejor pero estaba segura de lo feliz que estaba. Todo era tan bonito y nadie en este mundo podría ser más feliz que yo en ese instante.
- Gracias Pris, gracias por enseñarme a ver que lo mejor de las personas esta en el interior y gracias también por dejar que te lleve a tu primer baile, es un honor. – Dijo sonriente y yo me reí.-
- De nada. – Dije entre la risa.- Pero también es mi primera cita y no se bailar.- Confesé.- Soy muy patosa.
- Así eres tú y así te amo así que no me importa. Lo que no me creo es que sea tu primera cita. – Dijo con el entrecejo fruncido.-
- Sí, así es… Yo… nunca salí con chicos, ya te lo dije. – Le recordé.-
- Ya pero no me puedo creer que no hubiera ningún chico interesado en ti en Verona, es imposible ¡si eres perfecta! – Me sonrojé aún mas.-
- Eso pienso yo de ti. –Le guiñé el ojo.- Pero no, nadie se fijó en mí nunca.
- Pues aquí ya hay varios. – Dijo el con un tono desconocido.-
- No digas burradas. – Le bromeé ante su broma.-
- No son burradas y menos una broma, hay muchos chicos que te miran y tienen curiosidad por ti.- Dijo con ese tono extraño.-
- ¿¡No estarás celoso!? – Le dije incrédula.-
- Sí y mucho. – Confesó.- Nunca lo estuve y la sensación me sorprende pero se que muchos chicos tienen mas posibilidades que yo.- Dijo el entristecido.-
- No digas tonterías Ry, si hubiera algún chico interesado en mi, que lo dudo, yo no me fijaría en él por que antes me fijo en personas que conozco, como tú. – Le dije animada.-
- Ya… pero cabe la posibilidad de que alguna de esas personas la conozcas.- Seguía con el rostro triste y yo seguía sin dar crédito.-
- ¿A que te refieres? – Pregunté extrañada.-
Cuando me iba a contestar llamaron al timbre.
- Ya hablaremos de esto ahora lo mejor es que ya no tenemos secretos y además podré ir al baile con la chica mas perfecta. – Dijo mientras se iba a abrir la puerta.-
Sus palabras siempre eran tan dulces, como él, me parecía todo tan increíble que ya me había pasado el dolor que tenía al principio.
Me fijé que eran las 18:00 así que seguramente quien llamara a la puerta serian April y Martina para venirme a visitar como habían dicho. También podría ser Jason que quedó de llamarme pero…
Entonces miré mi móvil y me di cuenta que lo había dejado sin volumen. Vi dos llamadas perdidas de Jason a las 17:45 así que decidí llamarlo para que no se preocupara.
- ¿Diga? – Cogió el teléfono Jason con su peculiar voz fuerte.-
- Hola Jason soy Pris. – Le contesté amablemente.-
- ¡Ah! Hola Pris, te llamé pero no me cogiste.
- Lo siento es que me había dejado el móvil sin volumen. – Me disculpé.-
- No te preocupes ¿Cómo estás? – Ahora su voz sonaba amable y cariñosa. Me encantaba cuando Jason se ponía tan amable y razonable, no parecía el mismo Jason que se conocía.-
- Muchísimo mejor, estar en casa me ayudó mucho. Gracias, ¿tu que tal? – Le pregunté intentando ser igual de amable y cariñosa.-
- Bien acabo de terminar de estudiar y pensé en irte a visitar ¿estas sola? - Me pregunto interesado.-
- No, me acompañó hasta casa Alex que se tuvo que ir y volverá luego según dijo. Ahora esta Ryan conmigo que fue a abrir la puerta que supongo que serán April y Martina que dijeron que vendrían. – Le contesté amablemente.-
- ¡Vaya! – Exclamó volviendo a tener el mismo tono del Jason que se conocía en el colegio.-
- ¿Qué pasa? – Volví a preguntar extrañada.-
- Nada, da igual… Bueno me paso a verte en cuanto me cambie. – Dijo con la voz diferente al amable Jason.-
- Jason no te preocupes que sino puedes no pasa nada. – Le dije para que no se sintiera obligado.-
- No, no, quiero irte a ver. A las 18:30 estaré ahí. Por cierto Pris. – Dijo volviendo con su tono amable.-
- Si ¿dime?
- Dile a Ryan que no se saldrá con la suya.
- ¿No entiendo? – Dije sin tener la mínima idea a lo que Jason se refería, estaba muy confundida.-
- No hace falta que lo entiendas, se lo dices ¿vale? – Me preguntó amablemente.-
- Si claro, se lo diré de tu parte. – Dije no muy convencida.-
- Muchas gracias. Nos vemos luego.
- De nada, hasta luego. – Le dije recuperando mi tono amable.-
- Un beso
- Otro.- Colgué.
Deje el móvil en mi mesilla y me fijé como Ryan subía por las escaleras con dos personas mas. Seguramente Martina y April.
Pronto se acercaron a mi habitación y confirmé mi teoría.
- ¡Hola Pris! – Dijeron las dos viniéndome a abrazar.-
- Hola. – Les devolví el abrazo.-
- ¿Cómo estas? – Me preguntó Martina sin dejar de abrazarme.-
- Mucho mejor.
Seguimos hablando un rato largo. Los cuatro hablábamos tranquilamente hasta que me di cuenta de lo que me dijo Jason para Ryan. No estaba segura de si decírselo o no pero todo se volvió a interrumpir ante lo que acababa de decir April. Lo más increíble que oí de su boca desdé que la conocí. No me lo podía creer ¿April estaba diciendo de verdad es? Increíble.

Bueno aquí esta el capitulo 33 ^^ Se que tiene muchos cabos sueltos pero ya se iran atando, demasiadas sorpresas ;)
Espero que os guste y muchas gracias a las 6 personas que me comentaron, muchas gracias que sois geniales :D
Subiré el 34 cuando haya algo de movimiento en el blog :) Espero que os guste el 33 mientras tanto ^^
Besos y gracas!!!
Priscilla (:

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Capitulo 32: Prospuesta

Me quedé sin palabras cuando oí lo que Ryan me decía. Me lo había dicho alto y claro ¡me amaba! No sabía como reaccionar. Era todo como un sueño, el sueño que toda chica de mi edad tiene. Acababa de llegar a mi vida el príncipe azul ¿no? El príncipe azul era Ryan…
Estaba con el rostro sonrojado pero no podía evitar mi sonrisa, era algo mágico. Lo que estaba ocurriendo me parecía surrealista, todo desdé que llegué a Nueva York era surrealista…
Pensé en Verona… Allí jamás me ocurrirían estas cosas tan maravillosas que me pasaban aquí… Ya no me sentía triste por que Gaia no me hablara nunca mas, estaba algo triste por no poder enseñarle que Nueva York era bueno. No solo era una gran ciudad, con grandes tiendas, grandes avenidas, grandes colegios, mucho turismo, personas apuradas o pausadas… Para mi se había vuelto en la ciudad donde mis sueños se estaban haciendo realidad. Nueva York me dio a conocer a mis grandes amigos, pude ver como mi madre salía adelante después de la muerte de mi padre con Michael, ver como mi abuela se sentía satisfecha como nunca y ver como yo era mas fuerte de lo que pensaba al llegar aquí y enfrentarme a todo contra viento y marea.
El silencio siguió en mi habitación y yo seguía con la mirada clavada en los ojos de Ryan, tan perfectos.
- Ry… no sé que decir es… maravilloso… eres maravilloso… - Mi mirada no se podía apartar de la suya, estaba quieta y nerviosa pero a la vez tranquila.-
- No hace falta que digas nada. Esto te pilló de golpe y lo entiendo por que… Bueno me gustaría habértelo dicho antes. Pero así es Pris, estoy enamorado de ti como nunca lo estuve de nadie, eres la chica más increíble que conozco. No solo por que seas guapa, que eres hermosa, sino por que tu carácter, todo tú, es diferente a todas las chicas. Esa diferencia tuya hizo que me enamorara de ti perdidamente. – Diferente eso era yo y de lo que se había enamorado Ryan. Por una vez en mi vida me sentí feliz de ser distinta y extraña ya que el chico mas maravilloso del mundo se había fijado en mí, en lo que yo era de verdad ¡diferente!-
Seguíamos en silencio pero sabía que Ryan no iba a hablar más si yo seguía callada. Intenté inhalar aire y pensar bien lo que iba a decir. Era una situación preciosa, la más bonita de mi vida, pero también difícil por que estaba muy confusa y yo tenía el don de estropearlo todo y seguramente esto también lo estropearía.
- Ry… Yo… - Se lo tenía que decir, merecía que fuera sincera.- Yo nunca conocí el sentimiento del amor de pareja o novios o como se diga, yo no lo viví y pensaba que nunca lo viviría pero contigo… contigo es diferente… No se por que es pero cada vez que estoy a tu lado soy yo misma y no me preocupa nada de lo demás y eso no me pasa con las demás personas. Pero tampoco estoy segura de que esto sea amor porque, como ya te dije, nunca lo sentí y no se como identificarlo. – Lo intenté soltar todo de golpe y cerré los ojos para decirlo. Me moría de vergüenza por que jamás hablé tan profundamente con nadie y ahora lo estaba haciendo con Ryan. Estaba confesándole todo lo que sentía, todo lo que le quería pero, a la vez, le estaba diciendo que no estaba segura de que fuera amor lo que yo sentía.-
El tardó en hablar. No podía ver su rostro ya que mis ojos estaban cerrados, no sería capaz de decirle todo lo que había dicho si tenía sus ojos mirándome fijamente ya que me aturdían.
- ¿Acaso tienes prisa en descubrirlo? Porque yo soy capaz de esperar la eternidad ¿sabes? Por ti la espero y no me importa por que se que eres tú, de la persona que estoy enamorado. Pris yo no te digo todo esto para que te caigas a mis pies como haría Cassandra por ejemplo, simplemente quería desahogarme diciéndote todo lo que siento por ti. Pero no me puedo creer que April tuviera razón, pensaba que tú jamás podrías verme como algo más que un amigo…
- Ya ves que si… Me gustaría estar cien por cien segura y poder decirlo… Pero yo creo que te quiero Ryan, te quiero. Pero yo nunca estuve enamorada y me gustaría familiarizarme con este sentimiento. – Confesé.-
- Yo tampoco lo estuve nunca. – Rió entre dientes.- Pero te amo y bueno no hay prisa en absoluto.
- Eres muy bueno, no me puedo creer que seas de verdad.
- Sí, eso pienso de ti. – Entonces se acercó a mi lentamente y sus labios rozaron mi frente como nunca antes lo habían echo, de una forma diferente.- Pero cada vez que hago esto me demuestro que eres real y que estas conmigo. Te quiero – Sonreí sin saber que decir.-
El silencio volvió a invadir mi habitación. Entonces pensé en que hora sería… Estarían por llegar April y Martina y seguramente me preguntarían que tal con Ryan y yo no podría decir mas que “increíble”.
- Pris me queda otra cosa que preguntar. – El silencio se desvaneció y yo me quedé incrédula ante su frase ¿había mas? No sabía si sería capaz de aguantar mas emociones en el día de hoy.-
- ¿Mas? ¿No te llegaron las emociones de hoy? – Le dije y el rió de nuevo.-
- Sí tienes razón pero si no lo hago ahora se me adelantarán seguro y eso no lo quiero.- ¿De que hablaba? ¿Quién se le iba a adelantar? Estaba aún mas confundida.-
- No entiendo ¿Qué pasa? – Pregunté con mi tono de confusión evidente.-
- Pues pasa que el sábado es el baile navideño.- ¡El baile! Ya se me había olvidado por completo lo del baile… Pero así y a todo no pasaba nada ¿quién se le podría adelantar? Nadie…-
- Sí es verdad ya te dije que April me lo dijo pero ¿qué tiene que ver el baile ahora?
- Tiene mucho que ver, me gustaría preguntarte una cosa. – Dijo sujetándome las manos con delicadeza entre las suyas.-
- ¿Y bien? ¿Qué quieres preguntarme?
- Pris a ti… ¿Te gustaría ir a tu primer baile conmigo? ¿cómo una cita? – “¡¿Qué?! ¡¿Cita?! ¡¿Yo?!” Chillaron mis adentros. Yo nunca tuve una cita con nadie y menos que alguien me invitara a un baile… Esto ya pasaba de surrealista a imposible. Mis oídos me debían de fallar o algo por que todo daba vueltas en mi cabeza.-
- A mi nunca nadie…- No quería seguir hablando pero Ryan me interrumpió y yo se lo agradecí en el alma.-
- Sí ya se… Nadie nunca te pidió una cita y menos un baile… Yo tampoco estoy acostumbrado… Pero ¿te gustaría? Responde con el corazón.- Su mirada volvía a ser profunda como antes y ahora me tocaba a mi responder y no lo tenía nada claro.-

Siento tardar pero hice unos cambios en el blog (espero que os gusten) con la ayuda de mi amiga Marta (LLuvia de verano & In the middle) y me líe a hacerlo por eso no pude subir antes.
Gracias a los 6 comentarios, me alegra que sigaís ahí depués de cierto tiempo (:
El capitulo no es de los mejores pero el siguiente si que lo es ;)
No tardaré en subir, cuando haya movimiento en el blog el capitulo 33 estará aquí ^^
Ahhh y si teneís unos segundos os pido por favor que os paseís por mi otra historia: www.cuento-sin-hadas.blogspot.com que aún esta arrancando. Gracias!!
Muchos besos!
Priscilla (:
P.D: Como veo que la mayoría teneís msn pues aquí os dejo el mío si quereís agregarme ;) : awatermelon@hotmail.com

domingo, 6 de septiembre de 2009

Capitulo 31: Confesión

Ryan se apartó lentamente de mí pero su mirada seguía clavada en mi rostro. Al mirar sus ojos me transmitían tantas emociones que no daría para nombrarlas.
Al no tener su cuerpo cálido abrazado al mío me sentí frágil. Me gustaba estar en sus brazos y tenerlo siempre tan cerca, a mi lado. Era increíble estar a su lado, un sueño.
Pero el silencio no se alargó mucho por que mis lágrimas dejaron de correr por mis mejillas y entonces Ryan me habló como nunca.
- Lo siento Pris yo no quería que te pusieras así.- Su voz sonaba tan dulce y pacifica que no podría salir de mi asombro.-
- ¿Cómo? ¿Qué sientes? Ryan no puedes sentirte culpable de nada por que sino es por ti yo… - También dejé esa frase a medias, no podía expresarlo.-
- Pris, se sincera por favor. Dime que oíste que le dije a April en el hospital.- Decírselo, todo lo que oí… No sería capaz, no podía, me daba mucha vergüenza.-
- Siento mucho a verme echo la dormida pero… no se que me pasó para escuchar una conversación que no me incumbía. – Dije avergonzada y cabizbaja. Pero Ryan rió.-
- ¿Qué no te incumbía? ¿Estas segura de lo que dices? – Volvió a reír.-
- ¿Dónde esta la gracia? Era una conversación privada que no debía haber escuchado. No le encuentro la gracia.- Confesé algo irritada por su risa burlona.-
- Yo sí se la encuentro por que si no es por que escuchaste aquella conversación que “no te incumbía” yo no estaría dando este paso tan importante.- Dijo el desvaneciendo todo tono de burla y broma mientras hablaba.-
- Pero no debía…- Dije yo apenada.-
- Es verdad, no esta bien pero me alegro tanto de que lo hubieras echo que no me importaría que siempre lo hicieras.- Dijo él colocando su mano en mi barbilla y mirándome con los ojos llenos de brillo.-
- Yo…- Seguía sin saber que decir.-
Se hizo un silencio en la habitación. Estaba pensando en todo lo que estaba pasando con la conversación que estaba teniendo con Ryan. Y me di cuenta de que tenía que responder a mi pregunta íntima “¿Me gustó escuchar todo eso de la boca de Ryan hacía April sobre mí?” Me paré a pensar la respuesta unos minutos pero era obvia “¡por supuesto que me gustó oír la buena opinión que tiene Ryan sobre mí y sus sentimientos…” ¡Ahí estaba la clave! ¿Qué sentía yo por Ryan? ¿El famoso amor? ¿Cómo lo podría averiguar? A veces siento un cariño especial por Alex por su simpatía y alegría y también por el chulo de Jason que parece tener un gran corazón pero ¿Cuál era el amor de pareja? ¿Era el cariño que le tenía a Ryan ese amor? ¿O simplemente era un cariño que le tenía a Ryan por ser como mi mejor amigo? Todo era un lío, muy confuso. Yo sentía por Ryan algo que nunca sentí por nadie pero tampoco sentí nunca el amor así que ¿cómo lo podría saber? “¡Esto es un lío! Se podría decir que estaba enamorada de Ryan ¿no? Sino ¿a que viene mi actitud tan especial cuando estoy con él?”. Esas frases no paraban de rondar mi cabeza una y otra vez. Desdé ayer por la tarde en el hospital, Ryan ocupaba toda mi mente, era todo lo que se reflejaba en ella y seguía sin una respuesta obvia… Quería pensar que era amor pero no lo sabía exactamente…
- ¿Pris? – Mi miraba fue directamente a la de él.-
Entonces la voz de Ryan volvió a sonar en aquel silencio. Seguía siendo la misma voz dulce y angelical que lo caracterizaba pero tenía algo de dolor en su mirada. Un dolor que no podía entender pero me dolía a mí también.
- Sí, dime. – Dije volviendo a la realidad después de estar todo el rato sumisa en mis pensamientos.-
- ¿No me vas a responder? – Preguntó él intrigado.-
- ¿Responder? ¿a que te tengo que responder? – Pregunté yo con la misma intriga.-
- Responder a la pregunta que te hice.
- ¿Cuál de ellas? –Dije yo intentando bromear. En aquella tarde me hiciera tantas que no me podía acordar de todas.-
- A la de que oíste en la conversación que tuve con April.- ¡Justo la pregunta que más me costaba responder! –
- Ry… Podría estar confundida y lo que oí quizás no sea lo que hablabais.- Dije intentando evitar que sus palabras tan dulces volvieran a salir de mi boca.-
- Necesito saber lo que oíste y también lo que piensas, por favor Priscilla.- Ryan estaba angustiado y se le notaba en la voz. Además él muy pocas veces me decía mi nombre completo y eso me llamó la atención.-
- Pues oí que tu… tienes unas muy buena opinión de mi. – sonreí y el me la devolvió.- Tus palabras fueron mágicas… hermosas.- Concluí.-
- Es lo que siento… ¿Qué dije que sentía por ti? – Dijo el sin apartar su mirada de la mía y eso me ponía mas nerviosa.-
- Pues… - Lo más difícil que me podía preguntar era eso… Que dijera lo que oí que sentía por mi…- Tu… le dijiste a April que… - No lo podía decir. Agaché la mirada y la fijé en el peluche que me había regalado. El me volvió a coger la barbilla e hizo que mi mirada se volviera a juntar con la suya que estaba más iluminada que nunca, parecía que los ojos le ardían y eso me fascinó. –
Se volvió a hacer otro silencio pero esta vez me prometí a mi misma que no iba a pensar, que no me iba a liar más en mis pensamientos.
Cumplí mi promesa gracias a que la mirada de Ryan me tenia fascinada y solo podía contemplarlo a él. Era perfecto. No me cansaría de decirlo, era el chico de mis sueños…
Pero el silencio fue interrumpido, una vez más, por la voz angelical de Ryan. En su rostro se reflejaba una sonrisa calmada y tranquilizadora. Su voz era tan maravillosa que la pregunta fue lo de menos, hasta que me di cuenta de lo que preguntaba.
- ¿Qué le dije a April, Pris? ¿Qué yo que…? – Parecía que intentaba que lo dijera yo, que le dijera yo lo que él le dijo a April. Menudo triángulo que estábamos formando, parecía de película todo esto.-
- Que tu… Que tú estabas… Que sentías… Que…. – Parecía un muñeco sin pilas, siempre repitiendo las mismas palabras sin sentido. Pero es que no lo podía decir, me daba mucha vergüenza.- ¡No puedo! No puedo decirlo Ry, me da vergüenza confundirme y despertar de este sueño. Solo puedo decir eso, que tú le dijiste a April que…
Entonces Ryan sonrió y me cogió las manos con tanta dulzura y delicadeza que parecían nubes. Parecía que estaba en un sueño del que iba a despertar por que esto no les pasa a chicas como yo. Pero Ryan habló de nuevo con su angelical voz solo que esta vez tenía una sonrisa indescriptible.
- Que estoy locamente enamorado de ti, que te amo como nunca amé a nadie y que eres todo, eres mi vida. Te amo Priscilla.- Se hizo un silencio. Yo no podía dar crédito a que todo eso me lo estuviera diciendo a mi. -


Madre mía ¡POR FIN! No sabeís cuanto eché de menos esto del blog. Si me llegan a decir hace unos meses que yo estaría así de desesperada por escribir y publicar ¡no me lo creería! Peo os eché tantísimo de menos que por poco me da infarto xD. Aún encima no me di cuenta de que le dejé a Marta los capitulos en word y así no podía subir :S y me di cuenta en Galicia... Que por cierto me lo pasé muy bien pero ya o dije, os eche muchísimo de menos. Ahora me costará mucho ponerme al día con todos los blogs etc :. Quizás hoy no me de tiempo a ponerme al día por que estoy agotada del viaje pero mañana m leeré todos los blogs SIN FALTA.
Púf tengo tantas cosas que hacer :S me voy despidiento y mañana ya os subo otro capitulo si hay movimiento.
Ains que gustito volver a leer y escribir :D
Muchísimos besos.
Priscilla (:

miércoles, 2 de septiembre de 2009

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Hola, soy Marta, de Lluvia de verano, y quería pediros disculpas por no haber subido, pero es que hay una razón muy simple: Priscilla escribe los capítulos en Word, y yo en Works, ya que no me funciona el Word, así que no tengo la opción "copiar, pegar", por la que NO puedo subir los capítulos que ella me pidió que publicara.

Lo siento mucho, ya que yo también soy una fan de su novela, pero si en cualquier momento encuentro una manera de subirlos, lo haré sin dudarlo.