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jueves, 30 de julio de 2009

Capitulo 10: Espia...

No me daba dormido, todo eso era demasiado fuerte.
- ¿Por qué a mi? – pensé en voz baja- Ya me estaba acostumbrando a esta ciudad y acababa de hacer amigos ¿Por qué no puedo actuar y ser como un/una mas?
Era inútil pensar así. No se porque pero ese sueño me daba tan mala espina que no podía evitar pensar en enviarle un mensaje a April para avisarla… Pero eran las cuatro de la mañana, lo más probable es que tuviera el teléfono apagado o ni se enterara de mi sms hasta la mañana siguiente que ya lo podría ver y además oír de mi boca. Respiré e intente calmarme. Estaba demasiado alterada por el sueño y la pesadilla, debía tranquilizarme e intentar conciliar de nuevo el sueño o parecería un zombi de estar dos noches sin dormir. Era imposible… Estaba demasiado alterada… Ese sueño fue espantoso, asqueroso… Lo reconozco, tenia miedo, mucho miedo de que se hiciera realidad. Parezco una loca obsesionada al decir esto, pero ya tuve mas experiencias en Italia y no me gustaría tenerlas aquí de nuevo, volver a empezar, volver a ser diferente…
- Diferente… – suspiré-
Esa noche no pude dormir nada y cuando vi que por la ventana entraban los primeros rayos de sol decidí llamar a April pues era la única que me diera su número de teléfono.
- Diga… - dijo ella dormida. Se le notaba molesta por que le habían interrumpido el sueño, le había interrumpido el sueño, mejor dicho.-
- Hola April soy Priscilla. Siento despertarte a estas horas pero necesito hablar contigo, es importante.
- Ahhhhhh… - bostezó- Buenos días Pris. Dime, ¿de que tienes que hablarme?
- ¿Te importaría que fuera en persona? No me importa decirlo por teléfono pero me sentiría más cómoda si te lo digo a la cara.
- No, no me importa ¿Te parece que te pase a buscar en media hora?
- Si, perfecto. Muchas gracias April créeme que lo considero importante.
- No lo dudo. No te preocupes madrugar tendría que hacerlo de las dos maneras – Dijo graciosa para que no me sintiera mas culpable- Nos vemos ahora, besos-
- ¡Vale!, Besos. – colgué el teléfono.-
Di un brinco hacia el suelo y me dirigí a la puerta. Vi que nadie se despertara aún y decidí ducharme rápido, vestirme y bajar a desayunar. Si aún no se despertaran les dejaría una nota para que no se preocuparan.
Fui al armario y cogí lo primero que vi. Unos vaqueros claros y rotos con una camiseta blanca que tenía del estilo de los vaqueros. Cogí mis converses negras gastadas y me fui a la ducha. No tardé mucho, unos cinco o diez minutos. Me peiné como pude con el pelo mojado ya que no quería usar el secador para no despertar a nadie. Acabé haciéndome una coleta desigual. Volví a mirar a ver si había alguien despierto y seguían durmiendo, miré el reloj. Las siete menos diez. Demasiado temprano para que alguno se despertara, hasta las siete y media u ocho como mucho no se despertarían. Así que decidí hacerme el desayuno yo misma y preparar la nota ya que April no tardaría mucho más en llamarme.
Me hice la leche en el microondas intentado hacer el menor ruido posible. Cogí unas galletas que había dejado el día anterior, envueltas en su paquete. Me las tomé bastante rápido y mirando la hora del reloj, quedaban cinco minutos para que April me llamara. Me fui a coger las cosas del colegio y el abrigo. Le escribí la nota sin tener mucha idea que decir:
Me tuve que ir antes de la hora porque quedé con April en que me pasaba unos apuntes de historia que me faltaban para hacer una actividad. No os preocupéis que ya desayuné, me duché y recogí todo. Le dejé a Nala comida y agua pero por si acaso miradle a ver si le falta algo. Luego os llamo. Mamá no te alarmes. Besos, Priscilla.
La dejé encima de la mesa de la cocina para que la vieran nada mas bajar y me dirigí a la puerta de salida. Salí y bajé las dos escaleras que tenia la entrada de mi casa.
No pasó mucho tiempo cuando vi llegar a April por el frente con su sonrisa mañanera.
- Buenos días madrugadora – Me saludó- ¿Qué era eso tan importante que te tenia angustiada?
- Buenos días, perdona que te despertara pero tuve una pesadilla que me gustaría contarte. Tampoco quería alarmar a los demás y como solo tengo tu número te tocó ser la víctima de mi histeria – Dije con una sonrisa-
- Pues encantada de ser tu víctima – Dijo ella con una carcajada- Y pues ¿Qué te pasa? Te noto muy asustada. ¿Qué le pasaba al sueño o pesadilla que tuviste?
- Mas bien pesadilla – le respondí- Era siniestra, una de las peores que tuve en toda mi vida. Trataba de lo que hablamos ayer de Moly y de nosotros – me estremecí y ella me arropo con sus abrazos.
- Tranquila, respira y sigue – me dijo con la sonrisa en los labios.-
- Veras, como os conté yo tengo estos sueños extraños que se cumplen. Como si fueran visiones que no pudiera evitar y esta pesadilla que hoy tuve fue uno de ellos. Trataba de tu y Alex. Bajabais los dos en la bici de Alex para llegar a tiempo a tu casa, el te llevaba porque habías quedado con tu madre a las siete y ya pasaban diez minutos. No querías que te riñera y Alex se ofreció para llevarte mientras los demás y yo nos íbamos juntos para casa. Íbamos a cruzar la carretera cuando oímos un choque. Era en la cuesta, en este caso subida porque baja, del parque. Alguien había pinchado la rueda de atrás de la bicicleta y manipulado los frenos. Nosotros fuimos corriendo y yo vi a Moly detrás de un árbol con una sonrisa mala. Alex estaba bien pero tu estabas inconsciente en el suelo con muchas heridas en brazos y piernas. Habíais chocado contra la moto de Jason que llevaba a Cassandra. Ella estaba intacta pero Jason había salido disparado contra un árbol y también estaba inconsciente. En ese momento me desperté. – Respiré hondo y agaché la cabeza porque lo que estaba diciendo sonaba a película de ficción.
- Vaya… Es impactante aun que no vaya a ocurrir solo oírtelo contar te pone los pelos de punta – Dijo ella con mirada de espanto-
- April no quiero asustarte con mis estúpidos sueños ni nada pero por favor, haz memoria ¿Esta semana tienes algún compromiso sobre las siete? – pregunté para saber si algo coincidía-
- Que yo sepa no pero si me sale te avisaré de inmediato. Hay que contárselo a los demás. Tranquila, te creemos. Aun que, ahora que lo pienso… - Dijo intrigada…-
- ¿Qué? – Exclamé asustada-
- Ayer de noche, después de recibí tu sms me metí en la cama pero me olvidara de cerrar las cortinas. Me dirigí a ello y vi una sombra que miraba seriamente hacia mi ventana, no le di mucha importancia hasta que le vi la cara con la luz de la farola. No se si será un espejismo de esos pero creo que vi a Moly – Dijo ella media extrañada de sus palabras-
- Eso es ¡muy peligroso! – dije pensando en las palabras de aquel día en Verona de mi abuela-
- ¿Por qué – preguntó ella extrañada. – Vale que tener a Moly por ahí espiando no es plato de buen gusto pero ¿tanto para ser peligroso?
- Si, esto ya ocurrió antes, ya me ocurrió antes. Es muy peligroso. Escucha April…. – Le iba a decir lo que aquel asqueroso día vimos mi abuela y yo y porque era tan peligroso, mucho mas que peligroso… Aquella niña, Moly, tenia algo que no podía explicar con palabras…-


Como veís el blog no es el mismo. La dirección y el decorado cambió radicalmente y es gracias a Marta (http://lasaparienciasnove.blogspot.com/) que tiene mucho arte con el photoshop y la decoración porque si es por mi con lo patosa que soy mal iba xD. Espero que os guste como quedó (a mi me encanta!!!!) y que disfruteis de el.
Gracias PoloSur, eres la mejor :D Te Quiero (LL.

miércoles, 29 de julio de 2009

Capitulo 9: Sinceridad

Estaba segura, tenia que decirles que a mi también me sucedieron varios episodios que se pueden denominar sobrenaturales. Solo tenía miedo de que me tomaran por loca pero después de lo que Alex contó dudaba que eso sucediera, o quería dudar…
- Pris ¿Estás bien? No nos tomes por locos por favor, lo que dice Alex es verdad – Me dijo Ryan muy angustiado porque yo los tomara a mal-
- No, no es eso… Es que tengo algo que contaros relacionado con lo que Alex me contó pero me siento algo reprimida a hacerlo… No quiero que me digáis que estoy chiflada, para eso ya tengo a mi madre. – Le dije con una leve sonrisa para que no se preocupara.-
- Pris no te vamos a tomar por loca. Al contrario. Si te sientes mejor cuéntanoslo, no te vamos a juzgar ni mucho menos. – Me dijo April acercándose hacia mi y abrazándome-
La cuestión era esa, si yo me sentía mejor al contarlo. Pero la verdad es que lo prefería, si me tenían que tomar por loca que lo hicieran ya. Tenían que saber como soy yo realmente y no ocultarme tras una persona que no soy.
- Veréis, lo que contó Alex es un episodio sobrenatural. Seria mucho que fuera una coincidencia, eso es vudú de toda la vida. Y no os tomo por locos porque yo con ese tema tengo varias cosas de que hablar. En mi anterior colegio, mi antes amiga Gaia me tomó por loca cuando se lo conté lo que ahora os voy a contar. Y mi madre lo mismo así que decidí no volver hablar del tema. Pero hoy, con lo que me acabáis de decir me siento obligada en cierta manera a contároslo y poder librarme del peso de ocultarlo. – Respiré hondo mientras note como Ryan y April me abrazaban y me susurraban “estamos contigo” cosa que me animaba mucho- Pues sobre ese tema se mas de lo que me gustaría. Desde pequeña sueño cosas que al cabo de unos días pasan, como si pudiera ver el futuro. Pero no es cualquier sueño sino que para que se “culpa” tengo que despertarme en mita de la noche y con tensión en el cuerpo, entonces sé que lo que soñé se va a cumplir. Se que es una locura que es jamás puede ocurrir pero de verdad os digo que me pasa. No es siempre sino cuando es algo grave o relacionado con la gente que aprecio. También me suele pasar de tener como un “sexto sentido” como si fuera capaz de ver que la gente que quiere esta en peligro. De verdad chicos, esto no es una tontería… Me lleva pasando desde los cinco años que me dijeron que mi padre estaba muerto y no de viaje como yo pensaba hasta entonces. Mi madre trató de llevarme a un psicólogo pero mi abuela se lo impidió porque ella si me cree en cierta manera y me apoya. No sabéis lo que daría por ser tan normal como la que mas y no me pasara eso… Hice de todo lo que leí en Internet porque llegué a pensar en el “mal de ojo” o que alguien me deseaba el mal pero puf… Aún sigo con esos espantosos sueños… Además de que yo, a diferenta de mucha gente, si creo en los fantasmas y espíritus. Por eso, lo que me contáis me resulta en cierta forma familiar. También leí en Internet que el vudú lo practicaba la gente con mucho odio o con mucho conocimiento del mundo del espiritismo y que es muy peligroso jugar con eso. Cuando vi a Moly por primera vez no me gustaba su cara de pocos amigos y ahora que me contáis esto... Pienso que mucha gente del colegio puede ser victima de su “jueguito de niños”. Pero no podemos hacer nada mas que alejarnos de ella y punto. A menos que os guste investigar sobre el tema – Dije medio de “broma” para aliviar el ambiente que había provocado mis palabras.-
- Pris no te tomamos por loca. Por lo menos yo. En México, de donde yo procedo, este tema de los espíritus esta muy alimentado y allí se cree mucho en eso. Mi tatarabuela decían que era capaz de ver en cierta manera la gente que iba a morir y no lo podía evitar pero si avisar. Así que yo, conociendo mi cultura no te considero nada loca, sino que tienes mucha razón y una especia de “don”. – Me dijo Martina en forma de ánimos pero a la vez muy segura de lo que decía.-
- No Mar, esto no es un don, esto es lo peor que me podía pasar… - Le dije.-
- Pris ese es un don, tener esa capacidad desarrollada es lo que te hace especial, no digas eso – Me volvió a repetir. Cuando le iba a contestar, April habló-
- Todos los de aquí sabéis que a mi el tema de los espíritus me causa mucho yuyo y mucho repelús. Pero creo en ti Pris, estoy segura de que dices la verdad y después de lo de Moly se que esas cosas existen y pienso, hablo en primera persona, que deberíamos hacer algo con Moly porque no puede seguir haciendo daño como hace. – Dijo ella muy seria y con su brazo abrazándome.-
- Estoy muy de acuerdo con Martina y April. Te creo Pris, no dudo de ti en que digas mentiras y lo de Moly podíamos seguir investigando porque a lo mejor lo que vimos fue una simple cosa y no tenemos porque alarmarnos y ahora somos uno más con Pris. – Me dijo Ryan como siempre con su sonrisa-
- Si, no puedo añadir nada más. Todo lo dijeron ellos. Pero Pris, sabes que aquí estamos para lo que necesites y yo propongo que mañana sigamos a Moly a ver que hace y así lo ve Pris con sus propios ojos. – Me dijo Alex con una sonrisa y mirándome a mis ojos húmedos-
- Gracias de verdad. Jamás nadie me tomo en serio y es un consuelo para mí. – Les dije con toda sinceridad-
- Pis ya sabes, eres nuestra amiga. Y lo que dice Alex me parece una gran idea. – Repitió Ryan-
- ¡¡Si!! – Dijeron April y Martina a la vez.
Luego estuvimos hablando de temas sin importancia y me fueron a enseñar sus casa. Al rato me fui para la mía donde estaban mi abuela, Michael, mi mamá y Nala esperándome para saber que tal me fue mi salida con mis nuevos amigos. Yo le conté todo menos los detalles de Moly y lo que yo había contado. Con mi abuela tenia confianza para hablar sobre esos temas pero con los demás no y además quizás todo fue un rato como dijo Ryan. Si mañana lo volvíamos a ver se lo contaría.
Me fui a ayudar a mi madre con la cena y luego a acabar los ejercicios de francés que no acabara por la tarde. Al rato estaba la cena y bajé a la cocina. La verdad es que no hablaban de nada interesante; Michael de su trabajo, mi abuela de su paseo con Nala de la tarde y mi madre de lo que vio en el centro de la cuidad. Como me aburría y no tenia mucha hambre decidí subir a mi habitación para dormir ya que la noche anterior no durmiera nada por los malditos nervios “del primer día”. Subí a mi cuarto y vi que tenia un sms en el móvil. Era de April. Decía:

Mañana te recojo en tu casa y vamos juntas a clase? También vendrán Martina y Brooke como todas las mañanas, luego nos reuniremos con Alex y Ryan en el parque para ir todos, te apuntas? Bss. April.

Le debía de contestar y además me encantaba la idea de ir todos juntos al colegio, me hacia sentir que por una vez tenia amigos ¡Es que tenía amigos! Dije feliz. Así que me dispuse a contestarle:

Claro April. Gracias por contar conmigo, mañana a las ocho te espero. Buenas noches, bsss Pris

Puse la alarma en el móvil. Grite “buenas noches” escaleras a bajo para que me oyeran y ellos contestaron. Me metí en la cama y me quedé dormida en cuestión de segundos.
Esa noche fue fatal para mí. Tuve uno de esos sueños que les contara a lo chicos pero este sueño era de lo peor, el peor que había tenido jamás. Comencé a llorar silenciosamente y decidí calmarme. Mañana tenía que hablar urgentemente con ellos sobre mi sueño, no podía pasar ni un minuto, en cuanto los viera se lo contaría. Ojala que no se cumpla…

martes, 28 de julio de 2009

Capitulo 8: ¿Sobrenatural?

Alex continuó:
- Si me dejáis continuar sin interrupciones quizás acabe hoy de contarlo – dijo con tono de risa y a la vez de suplica-
- Si, perdona Alex soy una impaciente
- Nada Pris
- Perdón Alex pero cuéntalo que me estoy poniendo nervioso hasta yo que ya sé la historia – Dijo Ryan-
- Esta bien pero dejadme
- Si, si ¡pero cuéntalo ya que a este paso nos dan las uvas! – Dijo April también impaciente-
- Pero vamos a ver, vosotros ya conocéis la historia ¿porqué os ponéis así? – Dije con tono de desconcierto-
- Pues porque este tema es tabú y además muy extraño queremos ver como reaccionas para saber que hacer porque no te creas que hace mucho que nos ocurrió todo esto ¿eh? – Me contó Martina-
- ¿No hace mucho que ocurrió? – pregunté algo extrañada porque la verdad pensaba que esto les ocurrió el año pasado o incluso mas tarde-
- No, no hace mucho. Hará cosa de un mes y poco que nos enteramos y la verdad fue bastante extraño y frustrante para nosotros, nos costo mucho asimilarlo. – Me contesto April-
- Oh vaya no me imaginaba esto… No hace falta que me lo contéis tampoco quiero ser pesada y cotilla. Además si tanto os costo revivirlo de nuevo ahora al contármelo será duro para vosotros y no quiero que sea así. – Dije yo para intentar calmar la tensión que se veían en el ambiente. Además me sentía una estúpida por haberles insistido tanto a que me lo contaran.-
- No Pris, ahora eres amiga nuestra y no es justo que nosotros sepamos una cosa y tu no. Además ¿Si vuelve a ocurrir y tu no sabes nada? Mejor contártelo y que estés informada ¿No creéis? – Me dijo Ryan mientras me pasaba su brazo por mis hombros en tono de ánimos. La verdad ese abrazo me hizo sentir una gran paz, como si su cara angelical pasara por todo mi cuerpo. Que tonta soy, esas cosas eran ñoñeces, mejor centrarme en el tema de Moly y dejar el desconcierto con Ryan para otro día o mejor, para otro siglo.-
- Si tienes toda la razón Ryan pero estos no me dejan continuar y no puedo contar la historia – Dijo Alex mientras imitaba el gesto de Ryan de pasarme el brazo por mis hombros en modo de ánimo. También me hizo sentir relajada pero este sentimiento era distinto, como mas cálido y dulce ¡Que lío! Mejor dejar de pensar en esto y concentrarme en lo que tengo que pensar.
- Siiiiiiiiii, perdona Alex. Ryan tienes toda la razón – Dijo April con mucho ánimo y se dirigió a abrazarme como habían echo Ryan y Alex antes pero su abrazo fue muy consolador, como de una gran amiga. La verdad es que a April desde que a vi con su cara de niña divertida me hizo sentir muy cómoda y ya la consideraba una gran amiga.
- Eiiii no me dejéis atrás que yo también pienso que tenéis toda la razón y además Pris ya es una mas, una gran amiga ya para nosotros. – Dijo Martina sonriente y abrazando a April para que yo también sintiera ese abrazo-
- ¡¡¡OH!!! Muchas gracias chicos la verdad es que me hacéis emocionar. Sois geniales, como quien dice me acabáis de conocer y ya me tratáis como una mas. No se como daros las gracias de verdad. – Dije con los ojos húmedos por la emoción-
- Pris no te emociones porque sino yo también lloro que soy de lágrima fácil, es una suerte que seas nuestra amiga porque eres muy parecida a nosotros y la verdad que por aquí no hay mucha gente así. Desde el momento que nuestra “gran amiga” Cassandrita nos presentó ya nos dimos cuenta que eras como nosotros y seriamos gran amigos, es como si te conociéramos de siempre. – Me dijo April con una enorme sonrisa que hacia que cualquier persona sintiera alegría en su interior, hasta la persona mas triste no se podría resistir a esa sonrisa.-
- Si le tenemos que dar las gracias a Cassandra y su grupito porque si no es por ella quizás no nos conociéramos y eso seria una gran perdida – Dijo Ryan con su cara de ángel y su sonrisa soñadora-
- Sin duda opino como Ryan y April. Pris tu ya eres una mas – Me dijo Martina saltando de la alegría-
- No lo dude que sino si te diré que estas tonta – Me dijo Alex bromeando- Pero este momento tan bonito tiene que ser interrumpido por la historia de Moly. Pris ya es una mas pero la historia sigue ahí y sigue sin contar así que por favor no me interrumpaís-
Alex afinó la voz y el abrazo se deshizo y nos sentamos. April, Martina y Ryan estaban con semblante serio y eso se me hacia muy raro. Martina aún bueno porque cuando hablaba con Cassandra lo solía poner pero de April y Ryan que los tenía por que nunca borraban la sonrisa y verlos ahora así se me hacía muy raro, tan raro que hasta me daba miedo.
- Bueno te cuento. Como te fuimos diciendo Moly estaba siempre sola y como ida, en su mundo. A nosotros nos pareció muy triste que una persona estuviera tan sola y que no pudiera hablar con alguien. Así que decidimos ir nosotros a hablarle. Le costó mucho hablarnos, no es una niña que sea muy sociable y todo eso pero al final fuimos hablando y conociéndonos poco a poco. Podría decir que era una chica incluso amable pero tenía algo raro que nos hacía pensar mucho a nosotros. Era muy misteriosa, demasiado misteriosa. Un día April se le ocurrió la idea de seguirla porque ella siempre que sale de clase se va al bosque que esta a unas manzanas de la urbanización, en el que ahora van a hacer unos chalets. Era muy raro que alguien fuera allí porque nadie subía y no había nada. Sabemos que era invadir su intimidad pero estábamos preocupados, porque siempre que le preguntábamos sobre el tema nos tomaba por tontos y decía que no, que ella no era. Estábamos cansados de que nos tomara el pelo, los amigos no deberíamos tener secretos de esa talla. Por eso la seguimos. Al principio nos parecía una estupidez ya que sabíamos que allí arriba no había nada pero Moly seguía subiendo y nosotros íbamos unos metros detrás de ella para averiguar que nos estaba escondiendo con su intriga. A lo mejor era algo malo y la podíamos ayudar. La seguimos durante una media hora hasta que se paro. Estábamos muy metidos en el bosque, bien a dentro, perdidos allí. Entonces vimos como ella se metía en una especia de cabaña de madera tipo de las que los niños se hacen en los árboles pero esta estaba el suelo. Vimos como entraba y también vimos que tenía como una ventana. La verdad parecía una película mala de espías pero no podíamos quedarnos a medio camino así que nos acercamos a la ventana y observamos. La cabaña por dentro era siniestra: paredes de madera muy vieja, lanzas indias por las paredes mal colocadas, mascaras de rituales extraños como las que salen en las películas, muñecos de tela con toda clase de detalles en la ropa como si fuera gente conocida, una mesa en el medio de madera con dos sillas también del mismo material y varias cosas mas que no podíamos ver porque sino nos descubría. Vimos a Moly coger una lanza y unas agujas junto a un muñeco de tela. Pronunciaba unas palabras extrañas, como un cántico. Luego decía unas palabras mas fuertes y en cada palabra le clavaba una aguja, siempre en la misma pierna, al muñeco. Entonces colgó el muñeco de un hijo que atravesaba las dos paredes más grandes de la cabaña y pudimos ver que el muñeco se parecía muchísimo a Cassandra en las ropas y demás. Pris, lo que te voy a contar ahora te sonara a locura pero te juro que es verdad. Al día siguiente Cassandra no vino a clase porque por la noche al bajar las escaleras de su casa para ir a la cocina se resbalo y rompió una pierna. Se que es una locura pero desde entonces decidimos alejar las distancias con Moly. Investigamos en Internet y lo que hacia era vudú que consiste en conseguir un muñeco de tela o material similar y hacer que se parezca a una persona y con unas agujas clavárselas en la parte que quieres hacerle daño mientras cantas una canción de los antiguos descubridores de esta “magia negra”. Cassandra le hizo muchas jugadas a Moly, es su centro fácil de criticar y por ello creemos que Moly le tiene tanto odio pero en ese lugar había mas muñecos, muchos mas. Moly es muy rara y por eso no queremos saber nada mas de ella, tiene mucha maldad contenida en su interior. – Alex suspiro y se sentó con los demás-
Yo me quedé blanca, no podía creer lo que me estaban contando. Pero sin duda no era ninguna broma por sus actitudes y la verdad, si alguien sabia y le habían pasado cosas sobrenaturales, esa era yo. No quería nunca hablar del tema pero estaba vez lo tenia que tocar, tenia que decirles que yo estoy relacionada de alguna manera con lo sobrenatural, que me pasaron varios sucesos con ese mundo pero ¿cómo se lo digo? Me tomarán por loca como mi madre… Pero esto que Alex me había contando era la oportunidad perfecta para darles a conocer mis extrañas sucesos. Sin duda, se los voy a contar.




Espero que os guste el giro que le di a la historia. Me ayudó mucho mi PoloSur, Martahttp://lasaparienciasnove.blogspot.com/ (teQuiero watermelon) Intento mantener lo que la historia quiere dar a entender desde el principio pero con algo de suspense y cosas extrañas que es lo que mas me gusta. Gracias!

Capitulo 7: ¿Moly es normal?

Justo cuando Alex me iba a decir lo de Moly y su “rareza” sonó el timbre de final del recreo…
- Vaya me quedo sin saberlo – Dije con muchísima rabia porque era un tema que me interesaba y además me dejó muy intrigada…-
- Si puedes cuando acaben las clases vamos juntos hacía nuestras casas y te lo vamos contando – Dijo April como siempre muy amable.-
- Después de clase no puedo. Mi madre me vendrá a buscar porque esta obsesionada con esto del “primer día” – dije con tristeza-
- Oh bueno no pasa nada, es normal. Si quieres quedamos a las cinco, te recogemos en tu casa y vamos al parque o por ahí y te lo contamos – me volvió a insistir April.
- Me encantará, la verdad es que me quedé con la intriga jaja – le dije con sinceridad-
- Pues perfecto a las cinco en tu casa – dijo ella-
- Si pero ahora vamos a tener que ir a clase o sino estaremos castigadas – nos recordó Brooke. Sin duda ella era la chica mas responsable que había conocido jamás, a mi gusto, demasiado responsable.-
- Si, vamos – Dijo Alex poniéndose a mi lado para guiarme-
Íbamos hacía clase y Ryan, Alex y Martina no paraban de bromear con April y Brooke sobre Cassandra y su manera de subir las escaleras que era muy graciosa, un tipo pato mareado. Ryan se dio cuenta que no estaba muy metida en la conversación y cambió de tema:
- Pris tu no te preocupes por lo de Moly simplemente no le hables mucho. – Me dijo con su carita de ángel y su sonrisa-
- Si, eso haré – le respondí no muy segura de mi misma-
Entramo en clase y allí estaba Moly sentada en su silla pegada a la pared y con el libro de historia, la siguiente clase, encima de la mesa y ella mirando a Cassandra como estaba sentada en la mesa de Charlotte mientras hablaba con Britany, o como la llamo yo “cariñosamente” la Brutany.
- Supongo que tendrá nostalgia o envidia de Cassandra, parece que no tiene muchas amigas – pensé para mi-
Pero ya entrara la profesora de historia y no podía continuar mi pensamiento.
En clase ella me miraba extraño, como si fuera con odio o algo así. No me gustaba nada esa mirada… Además respiraba muy brusco y provocaba que no me podía concentrar. Era muy rara sin duda…
Salimos de clase y mi madre ya estaba como un clavo en la puerta del colegio. En el coche estaban Michael, mi abuela y Nala que me esperaban ansiosos por saber que tal me fue el día. Me atacaron con sus millones de pregustas, mejor dicho, mi madre me atacó con sus millones de preguntas a las que tuve que responder lo mas breve posible.
Por suerte el camino no fue largo. Me llevaron a comer a una pizzería para “celebrar” mi buen primer día y a la vez “recordar” mi Italia natal. Pero la pizza que me tomé no tenía nada de italiana, mas bien era del supermercado de enfrente y además congelada pero me la comí sin rechistar por no hacer el feo.
Luego me fui a casa, me cambié de ropa y me peiné mejor porque por la mañana solo me diera tiempo a hacerme una coleta mal echa. Así que cogí algo mejor del armario, algo mejor que mi falda extraña naranja. Mi madre y Michael salieron al centro de Nueva York a hacer unas comprar mientras que mi abuela salió con Nala a dar una vuelta y así aprovechar y comprar unas cosas que le faltaban para hacer su famoso helado.
Estaba sola así que preferí aprovechar el cuarto de hora que me quedaba para poner música y sacar mis libros de la mochila y ponerme a hacer los deberes que me quedaban. Estaba acabando los de matemáticas cuando llamaron a la puerta. Abrí apresurada y allí estaban Alex y April.
- Hola Pris ¿Estás lista? – me dijo Alex con su sonrisa habitual-
- Si ya mismo voy estaba acabando matemáticas pero da igual, hago lo que me queda de noche que no es nada. – les dije mientras buscaba los $5 que me dejara mi madre encima de la mesa.-
- No te preocupes acaba que Martina y Ryan aun no llegaron – me dijo April mientras se sentaba en el sofá con su sonrisa-
- ¿Y Brooke no viene? – les dije extrañada de no verla con ellos y que no la nombraran-
- No ella tiene que estudiar para el examen del mes que viene, además esta en sus clases de clarinete y no suele bajar con nosotros muy a menudo – me dijo April.-
- Vaya… - Le contesté –
- Bueno acaba matemáticas que estarán a venir y así aprovechas ¿necesitas ayuda? – se ofreció Alex-
- Si me pudieras explicar esto que no entiendo
- ¡Por supuesto! – dijo encantado-
Pasaron diez minutos mientras April se divertía con la tele y Alex me ayudaba. Todo lo interrumpió una llamada a mi puerta. Fui a abrir y eran Martina y Ryan que se habian retrasado porque se entretuvieron con los vecinos de ella.
Alex, April y yo nos levantamos y nos fuimos con ellos. Íbamos muy alegres cuando llegamos al parque donde nos sentamos en su banco habitual y seguimos con la broma hasta que Ryan muy serio dijo:
- Le contaremos lo de Moly ya ¿no?
- Si tienes razón cuanto antes lo sepa mejor será - dijo Alex también muy serio-
- ¿Queréis dejar de hablar de Moly y decidme que pasa? – les contesté algo alterada por la situación-
- Perdona Pris – siguió Ryan- Lo que pasa con Moly es muy complicado.
- Ella es una niña que no tiene ningún amigo en el colegio, le intentamos hablar y asociarnos con ella porque tiene que ser muy duro. Al principio iba muy bien e incluso se puede decir que éramos todos casi amigos de ella, hasta que ese día… - Se quedó callado Alex junto a los demás, suspiró y mientras me fijé que estaba muy pálido y los demás con la cabeza hacía bajo…-
- ¡Alex por favor continua no me dejes así! – le supliqué y el continuó-

lunes, 27 de julio de 2009

Capitulo 6: Moly...

- Ho… Hola Ryan – Me costo mucho sacar esas palabras. No sé si serian los nervios del primer día o de hacer amigos pero eso a mi nunca me pasó. Entonces ¿Qué ocurría? –
- Como ves no es Oxford pero esta bien. Los profesores son bastante agradables menos los de lengua y francés que son los que yo menos soporto. Los compañeros seguro que te reciben genial. A mi me pareces una chica muy agradable y divertida – Me dijo todo eso mientras me guiñaba un ojo. Y por una vez me sonrojé al oír sus palabras-
- Gracias – dije entre risas- Espero que me las arregle bien en orientación y llevar bien el ritmo de las clases. Seguro que todos son muy majos, si son tan amigables como tu jajajaja.
- Seguro – Me volvió a sonreír- Si quieres te acompaño hasta clase por si te “pierdes” o algo. Así también te puedo presentar un poco a los compañeros y decirte las “piezas fantásticas” que tenemos aquí – Me decía muy amable y entre risas que me relajaban-
- Si, claro – Dije con entusiasmo- Con lo patosa y despistada que soy seguro que acabo en la sala de profesores – le volví a responder entre risas.
Así me llevó por un pasillo pintado de un color salmón y con el suelo de baldosas. A gente iba y venia mirándome con cara de sorpresa. Pero gracias a Ryan yo les hacia muy poco caso ya que el me iba hablando de cómo eran los recreos y el vecindario para entretenerme ya que estoy segura que me notaba muy tensa con esto de los nervios. Era un chico muy amable sin duda vale la pena hacerse amigo de el, es fantástico y amable. Me sentía muy cómoda hablando con el, como si me escuchara.
- Mira esta es nuestra clase – Me dijo mientras entrábamos por una puerta de madera. Eran una clase amplia y con tres filas de dos mesas juntadas. Estaba pintada de blanco y tenían dos corchos para poner los horarios y las siguientes clases. No podía negar que era muy acogedora.- Y esta es mi mesa, por si quieres algo.- Me siguió explicando señalando una mesa en la segunda fila atrás del todo. – Y esta será la tuya – En ese momento me entró un escalofrío porque esa sería mi mesa y no estaba acostumbrada a cambiar de colegio tan rápidamente. Estaba en la primera fila también al fondo y estaba al lado del pasillo.
- Ah bien, ya me iré acostumbrando jeje. – Le dije con nervios-
- No te preocupes si quieres algo estoy al lado – Me dijo para tranquilizarme-
- ¡Ey Ryan! – Dijo la voz de una chica que corría hacía él. Mientras se acercaba distinguí que era April-
- Hola April ¿Qué tal? – Le respondió muy amable, como siempre-
- ¡Genial! – Le dijo ella – Hola Priscilla ¿Cómo llevas tu primer día? Seguro que te acostumbraras pronto, ya sabes que puedes contar con nosotros para lo que necesites. – Me dijo muy amble y sonriente-
- Muchísimas gracias. La verdad es que estoy muy desorientada y sino es por Ryan estaría horas para encontrar la clase jajaja. Menos mal que hay gente amable como vosotros. – Les dije con una sonrisa para que vieran que estoy muy agradecida-
- ¡¡¡Prisciiiiiiiiiiii!!!
- ¡ Nooo, esa voz es…! – Me puse nerviosa de repente. Era con la persona que no quería hablar en ese momento-
- Ey no te preocupes, si no la quieres ver o hablarme, como nosotros, -esto último lo dijo entre risas April- le decimos que estas con nosotros y punto. Verás como no se acerca.
- Si estaría bien porque… - Intenté acabar la frase pero ya estaba aquí con Brutany y Chalotte-
- ¿Qué haces con estos? Vente que te presento a lo mejor del colegio y a los de cuarto que son de lo mas guapos después de mi Jason – Me dijo Cassandra agarrandome por el brazo y intentándome arrastrar con ella.-
- No la trates como un objeto Cassandrita, Pricilla estaba hablando con nosotros porque ella quiso y punto peloto mona. – Le respondió April con cara de victoria-
- ¡Já! – exclamó Cassandra- no pienso discutir contigo ella no es tan tonta de juntarse con vosotros.
- Cassandra a mi ellos me caen bien. Vosotras sois muy amables conmigo pero estaba con ellos hablando y no voy a irme con vosotras y dejar a ellos tirados. – Le dije-
- Oh perfecto pues no te acerques a nosotras porque te aseguro que no serás bienvenida ahora eres una cosa de estas, pobrecita mia – Me dijo mientras se iba con aire de superioridad-
- Gracias – Les dije a Ryan y April que estaban allí conmigo-
- De nada nosotros sabemos lo que es soportarla y te comprendemos muy bien – respondió Ryan con su siempre sonrisa-
- Ven te vamos a enseñar un poco esto – Dijo April-
- A Martina, Brooke y Alex ya los conoces – siguió April-
- Hola Pris ¿Cómo lo llevas? Ya vimos los de Cassandra, tu ni caso – Me dijo Martina-
- Cuenta con nosotros para lo que quieras, ahora serás nuestra amiga si tu quieres Dijo Alex muy amable que hizo desprender mi sonrisa-
- ¡Si! Te ayudaremos en todo lo que necesites- Me respondió Brooke con otra sonrisa.
Pero en esto llegó la primera profesora. Nos tocaba Física y lo primero que hizo fue saludarme y darme los libros y las cosas que me tocaban. Como todos los profesores a lo largo de la mañana. Se presentaros y todo eso. Pero me fijé que en mi mesa de al lado, la pegada, estaba una niña muy morena y con cara de pocos amigos. Me sorprendió que ni me hablara así que me presenté:
- Hola soy Priscilla, la nueva en esta clase. – Le dije con una sonrisa nerviosa-
- Emmm si si, hola soy Moly…
Se le veía que no quería hablar así que pase de hablarle y seguí con lo mío pero eso si, pensando que era una chica muy rarita.
Pasó la mañana y llegó la hora del recreo. Salí con mis nuevos amigos y muy orgullosa bajo la mirada de asco de Cassandra y sus secuaces pero nos daba igual. Pasamos un buen rato hablando de cómo era el colegio y todo. Yo me sentí muy cómoda con ellos cuando me acordé de la chica que tenía al lado y que ellos no nombraron después de decir a toda la clase…
- La chica que tengo al lado, Moly, ¿es algo rara? Es que parece que no le guste que este al lado…
- Pris nosotros te tenemos que hablar de esa “niña”… - Me dijo Alex cambiando las risas de ese momento por un tono mas serio- ¿Qué le pasaba a esa chica? No comprendía porque Alex le cambió la voz y porque a los demás se les cayó la sonrisa de la cara…

viernes, 24 de julio de 2009

capitulo 5: La primera impresión

Me desperté a las cinco de la mañana sin poder dormir mas. Estaba muy nerviosa cuando los nervios y la indecisión no eran habituales en mi. Suelo ser una chica segura de mi misma, me acepto como soy aunque reconozco que debería cambiar algunos defectos como la impaciencia o mi impulso a veces de decir las cosas sin pensármelas dos veces antes y luego poder llegar a arrepentirme. También duermo como una marmota y eso de despertarme por las noches y desvelarme no iba conmigo. Podía acostarme a las ocho de la tarde y despertarme a las seis de la tarde. Así que no estaba nada acostumbrada a desvelarme. Pero esta vez era una ocasión especial. Hoy era el gran día, desde hoy empezaría oficialmente mi estancia en Nueva York, desde hoy tendría un nuevo colegio y una nueva vida. Desde hoy tendría que volverme a descubrir quien soy yo en esta cuidad.
No podía seguir dando vueltas en cama y dándole vueltas a la cabeza. Lo que provocaba en mi mas inseguridad y nerviosismo. Me fui a la cocina a beber un vaso de agua, a ver si me calmaba. Me bebí el agua de un trago y luego me fui al sofá a poner la televisión a ver si podía entretenerme. Pero no echaba nada mas que teletienda y concursos chorras… No lo pude evitar, mi mente no paraba de pensar. Pero esta vez pensaba en esa tarde tan extraña.
Cassandra, esta chica que se creía tan superior a los demás no podía ser una de mis nuevas amigas aquí, seria una locura. Yo jamás tuve amigas así, no me gusta la gente que se cree que es mejor a los demás solo por su aspecto físico, sus ropas o su clase social. O simplemente que solo piense en chicos y su mente este cerrada para cualquier otra cosa. Sin duda Cassandra no era mi prototipo de amiga, nuestros pensamientos eran totalmente incompatibles. Apenas la conozco, es verdad, seria muy egoísta por mi parte juzgarla pero me valió ver como trató a los amigos de Martina para saber que eso no me gustaba y tampoco conocía a Martina y su pandilla pero no creo que se merezcan (ninguno de los dos bandos) esa actitud.
- ¡Que lío! –dije en voz baja-
Mejor será que yo misma vaya descubriendo como son cada uno y así ver si puedo hacer algún amigo.
Lo reconozco, soy una chica muy rara. Mi forma de pensar es muy distinta a chicos y chicas de mi edad. No me gusta el pijerio de los tacones y la buena ropa. Me gusta ser mas hippie y disfrutar de otras cosas que no sean chicos que no me parece que sean lo mas importante en la vida y menos a mi edad. Me gusta ser distinta a los demás no ser una copia de las tiendas que cada temporada ponen unos pantalones y unas camisetas de moda que la gente se compra y luego coincides con gente que va vestida igual que tu en todas partes. Prefiero vestir como a mi me gusta y no digo que a la gente le guste esa ropa pero la compra es masiva y si yo puedo coger unos pantalones viejos y los rompo así tengo unos “nuevos”. Sí, soy rara. Quizás sea esa la razón por la que nunca tuve muchos amigos y mucho menos novios. La gente que me conoce o me odia o me quiere, no hay un termino medio. Por mi forma de vestir tan extravagante y por mi forma de ser tan impulsiva debe ser la razón de ello. Pero aunque debo cambiar muchas cosas, no quiero cambiar radicalmente o sino dejaría de ser Priscilla para convertirme en un prototipo de otra persona solo porque a la gente le guste mas… No estoy dispuesta.
Pero ya me di cuenta desde el primer momento que no soy del agrada de Britany, sus miradas son muy expresivas hacia mi y si me soporta es porque Cassandra esta conmigo, sino me mandaría a tomar viento.
Todo lo contrario a Charlotte que parece ser la mas simpática de las tres. Ella por lo menos no me trataba con despecho o me utilizaba para subir su fama, o eso creo…
Sin duda los que mejor impresión me causaron son April y todo su grupo. Eran muy divertidos, o eso parecía, y mas de mi estilo que Cassandra. Pero no se como le caí yo…
Otra cosa que no iba a negar es que Ryan era muy guapo y simpático. Pocas veces digo eso yo de un chico pero la primera impresión fue esa. Ryan me pareció un chico muy simpático y agradable además esos ojos se clavaron en los míos y desde que empecé a pensar en el no puedo quitarlo de la cabeza. Pero que locura, como casi todo lo que hago… Pero su acento aun no perdido que tiene argentino, sus ojos y su cuerpo y además su cara angelical sumado a su simpatía hacia de el chico mas perfecto que conocí.
Alex tampoco estaba mal pero yo creo que lo podría ver mas como un amigo…
- Pero que hago –exclame-
Yo jamás pensé eso así de chicos.
- Para de pensar Priscilla – me dije a mi misma-
Apague la tele y me subí a mi cuarto. Menuda tontería la que estaba pensando.
Me metí en la cama y seguí intentado dormir pero cuando ya lo conseguí me tocó el despertador. Mi gran día acaba de empezar.
- Pris arriba preciosa, te espera un gran día – Dijo mi madre entrando en mi cuarto, levantando la persiana y dejando que la luz del sol de la mañana entrara en mi cama con brusquedad haciendo que me frotara varias veces los ojos para tener una vista clara.-
- Venga cariño te espera un buen día y el desayuno te lo acaba de preparar la abuela, veras que rico ¿Quieres que te ayude a escoger la ropa?
- No mamá, da igual, ahora bajo a desayunar.
- Vale cariño pero no tardes, que estoy muy nerviosa
- Si mamá, no te preocupes pero dile a la abuela que no tengo mucha hambre…
- Oh no digas tonterías, cuando veas lo que te preparó te entrará el hambre de golpe.
- Si tu lo dices… -dije con voz de poca esperanza-
- Claro que si preciosa. Le dije a Michael que llame al trabajo para decirles que llegará unos minutos tarde y así poder acompañarte en tu gran día. – Me dijo mi madre con una gran sonrisa de alegría-
- Mamá no hace falta. Prefiero que me dejéis en la puerta del colegio y entrar yo sola, así no llamaré tanto la atención – Pensar en verme con m madre y Michael por los pasillos del colegio como si fuera preescolar me ponía los pelos de punta pero mi madre era muy sensible a ese tema y no podía ser brusca al decirle eso así.-
- ¿Estás segura? Bueno como tu quiera amor pero apúrate que se enfría el desayuno – Dijo mientras me daba un beso y se iba por la puerta.-
- Si mamá… -Dije con tono bajo y disgustado.
Acaba de empezar mi gran día.
Cogí una falda larga naranja con estilo de la India, una camiseta de manga corta blanca con unas frases en naranja clarito. Intenté amoldar mi pele pero era imposible. Así que cogí el peine, me peiné el flequillo a un lado y me deje lo demás ondulado.
Bajé a desayunar con Michael, Nala, mi abuela y mi madre. Ellos no paraban de hablar de lo bien que me iba a ir pero no lograban mas que ponerme nerviosa… Por fin Michael dijo de irnos hacia el colegio y así fue.
Llegamos allí. Era un edificio de piedra antigua, con la puerta principal en verde y solo se veían niños entrar allí dentro con sus mochilas y libros hablando entre si.
- Ahí vamos – Dije con un suspiro de poderío y con los ojos cerrados.
- ¿De verdad que no quieres que entremos contigo cariño? – dijo mi madre preocupada-
- De verdad mamá, estaré bien.
- Eso seguro, te va a ir muy bien – Me dijo Michael con tono esperanzador-
- A por ellos que tu puedes la mia vita bella – dijo mi madre con una gran sonrisa-
Mi abuela ya se despidiera de mi, tenia que colocar mucho en nuestra nueva casa. Y ya me dijera lo que quería ella sabia lo que necesitaba oír, <>
- Hasta la tarde – Dije –
Me cogí mi mochila y mi cazadora y me dirigí hasta la enorme puerta verde.
La gente me miraba y señalaba sabiendo perfectamente quien era pero y no sabia quien eran ellos.
- Priscilla buenos días, bienvenida a tu nueva escuela – Dijo una voz masculina y dulce-
Me di la vuelta y ahí estaba Ryan con una sonrisa preciosa. En ese momento no sabia que decir…

miércoles, 22 de julio de 2009

Capitulo 4: La vergüenza del vecindario..

Cassandra, Bitany y Charlotte me llevaron a un parque, o eso parecía. Era como una plaza para patinar y al lado había una cancha de baloncesto. Luego una zona con césped y algunos árboles. También había unos bancos donde sentarse y al lado una zona que parecía para hacer comidas al aire libre.
Allí estaba mucha gente, yo diría que parte del complejo de vecinos. Pero el día también acompañaba. Me marché de Verona con el cielo lleno de nubes que parecían amenazar con lluvia y llegué aquí con un cielo totalmente azul y con un sol que cegaba los ojos. Supongo que eso ayudaba a salir a pasear por este sitio tan bonito. Porque si, no lo podía negar, ese jardín lleno de vida, con las pistas para hacer deporte, sitios para pasar con la familia etc. era bonito. Que este triste por dejar Verona no significa que pueda negar lo que es obvio: mi nueva casa, el ambiente, el jardín comunitario… ¡Era precioso! No estaba acostumbrada a ver todo eso en Verona así que esto era algo nuevo pero que de verdad me gusta.
Poco me pudo durar el observar aquel sitio y olvidarme de los problemas porque Cassandra empezó a hablarme:
- Este es la zona donde solemos venir a pasar el rato libre los vecinos. – Empezó a hablarme con una mano alzada y señalando todo el alrededor que teníamos allí para ver. Mientras Britany y Charlotte estaban detrás de ella cuchicheando. Pero Cassandra continuó – Aquí es donde nos solemos sentar después de las clases a comentar todo el día y planear lo que podíamos hacer después. –Estaba señalando un banco cerca de la cancha de baloncesto- ¡Mira Prisci tienes suerte que podré presentarte al chico mas guapo de toda la urbanización y además mi novio! – Odiaba que me llamarán “Prisci” me sonaba cursi y ridículo pero preferí no decir nada porque era experta en meter la pata y no quería que el primer día ya me cogieran manías… Pero pronto cambió mi pensamiento al ver que un chico, alto, con el pelo en melenita y rubio, de ojos azules rasgados y cuerpo de deportista de acercaba hasta nosotras.
- Hola princesa – Le dijo el chico que parecía ser el “famoso” novio de Cassandra-
- ¡Hola cariño! – Le dijo ella entusiasmada y dándole un sorprendente beso en toda la boca al que aparto un poco por vergüenza, supongo, y la agarró por la cintura.
- Buenas chicas ¿Cómo estáis? – Dijo el novio de Cassandra a Britany y Charlotte que se les veía medias coloradas.
- ¡Hola Jas! – Le respondió Charlotte con una sonrisa-
- Hello Jason ¿Qué tal historia? – Le siguió Britany-
- Muy bien, he sacado un 6 y es lo suficiente para mi media. – Le respondió el alegre-
- ¡Oh cariño cuanto me alegro! – Le dijo Cassandra con otro explosivo beso-
- ¡Felicidades! – Le respondió Britany cortando el beso de Cassandra-
- El que la sigue la consigue – Le dijo Charlotte con un guiño de ojos-
- ¡Se me fue la cabeza por completo! – exclamó Cassandra dirigiéndome una mirada mientras yo volvía en mi misma después de ver aquella “explosiva” escena- No te presente a mi novio, ¡perdóname Prisci!
- Hola… - Dijo el chico mirándome con unos ojos extrañados-
- Cariño esta es Priscilla la hijastra de Michael. Acaba de llegar de Verona junto a su madre, Elisabetta y su abuela Caterina. Su casa está dos antes que la mía. – Me presentó Cassandra sin dejarme decir nada y ya largando toda mi vida como si me conociera de siempre y lo que mas me jorobó es que me llamara “hijastra” pero bueno… Aún me quedaba paciencia aunque mi pronto no tiene mucho de eso tenía que hacer un esfuerzo. Como había unos segundos de silencio mientras el novio de Cassandra me observaba con cara de extrañeza y yo respiraba profundamente para no matar a esta “persona” que habló de mí.
- Hola, me llamo Priscilla Liscolle – que tontería decirlo, si lo acababa de largar su queridísima novia… pero tenía que romper el incomodo silencio. –
- Encantado, soy Jason Sharner el novio de Cassandra y amigo de Britany y Charlotte.- Me miro y me dirigió una sonrisa amable pero a la vez forzada.
- Bueno así mucho mejor que te vas familiarizando. – rió Cassandra-
- Esto yo… Me tengo que ir. Nala, mi perra, seguramente tenga hambre y es muy chiquitina para dejarla tanto tiempo expuesta al sol y mi madre no sabe donde estoy y quizás se preocupe…
- Oh claro, vete tendrás cosas que hacer – Dijo Britany con el típico tono que intentaba evitar las ganas de decir que me largara ya que no me soportaba-
- No, no, no. – Dijo Cassandra- Dame a la perra que le daré agua de la fuente para que beba y te dejo mi móvil para que llames a tu madre pero necesito enseñarte lo mas importante y me parece súper mal que Britany diga esto cuando aún no te enseñamos con que te vas a encontrar en el colegio. La asquerosidad del vecindario por decirlo de alguna manera… - cogió a Nala con bastante mala maña y la llevó a la fuente mientras me daba su teléfono. La verdad no pensaba llamar a mi madre, no creo que estuviera preocupada. Solo era una excusa para librarme de ellas. No era el tipo de gente con la que me gustaba estar. Yo no soy una chica nada pija, al contrario, soy hippie y extravagante y yo en ese “grupito” jamás seria bien aceptada ni por su parte ni por la mía. Pero es verdad que se portaron muy bien conmigo y no podía decirle que para mi son así porque sería una grosería incluso para mi, así que no me queda otra que aguantar un rato a ver eso tan “importante” que me tenían que mostrar…
- ¿No vas a llamar? – Pregunto Charlotte extrañada.-
- No da igual. Ahora que lo pienso mi madre se fue con mi abuela y Michael al supermercado para comprar algo para la cena. No creo que estén en casa y así no me echarán de menos.
- Ah pues perfecto porque te tenemos que enseñar algo very important - Dijo Cassandra devolviéndome a Nala a la que yo acaricié con cariño porque se le veía asustada…-¿Verdad niñas?
- Siiiii vas a ver a la locura y deshonra del vecindario – Me dijo Charlotte con una mueca de superioridad-
- Mira este es – Me señaló Cassandra una zona del jardín. Ahí había 3 niñas y 2 chicos. Las chicas estaban riéndose muy divertidas y los chicos estaban intentando ponerse encima de un balón de pié a ver cuanto aguantan ¡Parecía muy divertido! Tenía pinta de que ellos eran mas como yo. De otro concepto de diversión distinto al de Cassandra y cía. Ellos parecían muy de mi estilo. Pero de repente caí en la cuenta de que Cassandra hablaba de que ellos eran la deshonra del barrio así que no entendía nada…-
- Como siempre tan infantiles – Dijo la misma Cassandra con aires de superioridad- No tenéis otra cosa que hacer que jugar a esos estúpidos juegos y no sois mas que una panda de niños.-
- Lárgate de aquí Cassandrita que si tan madurita eres no se te pierde nada aquí. No sabía que madurar era andar con tacones y liándose con los primeros que encuentres. – Le dijo una chica alta, morena, de pelo largo ondulado y negro, tenia rasgos como mexicanos y una cara de niña que alegraba a cualquiera.-
- Cuidado con lo que dices Martina porque esto puede llegar a acabar mal. Que mala es la envidia… - Le dijo Cassandra a la chica morena-
- Martina cállate no digas eso a Cassandra y mucho menos delante de mi – Le dijo Jason a la dichosa chica-
- Cariño no gaste saliva con esta gente – Le contestó su novia-
- Oh no cariño no la gastes guárdala para mi – le respondió la chica mientras todos reían –
- Cállate imbecil que te mueres de envidia – Le dijo Cassandra amenazante-
- Envida tuya ¡Ni muerta! Lárgate de aquí ya si no quieres acabar mal – Le respondió la chica levantándose del banco y haciéndole frente- No paras de provocar déjanos en paz y vete con tus perritos falderos a otra parte-
- Oye bonita… - Le contestó Britany pero no pudo continuar porque Jason interrumpió-
- ¡Basta ya! – dijo él- Vamonos de aquí que no se ni que hacemos mezclándonos para peleas.
- Si veámonos, pero antes – siguió Cassandra- Prisci ellos son la deshonra del vecindario, como pudiste comprobar ahora, se lo ganaron a pulso.
A mi la verdad no me parecían mala gente. Claro que no los conocía de nada. Tampoco a Cassandra & cía y mas los tenía que aguantar… La verdad fueron ellos los que los provocaron por enseñarme lo que según ellos eran la escoria del vecindario…
- Hola soy Priscilla Liscolle, vengo de Verona para estudiar aquí. Mi madre está con Michael Smith, ella se llama Elisabetta y me trajo aquí junto a mi abuela, Caterina y esta es mi perrita Nala. Mucho gusto. – Les sonreí y esque la verdad me salió del alma porque sin duda me habían causado mejor impresión que Cassandra & Cía… Y por una vez me pude presentar yo sin que ella interrumpiera.
- Mucho gusto Priscilla. Yo soy April – Me habló una chica alta, de pelo largo y negro con algunas ondas. Tenia la piel clara y una sonrisa en su cara que me alivió después de esos momentos de tensión.- Ella es Martina – señaló a la chica que había discutido con Cassandra.
- Hola Priscilla, bienvenida. Ya veo que conoces a “lo mejor del vecindario” – dijo entre risas mientras el otro bando hacia burla- Vivo casi en frente de tu nueva casa. No veo que seas como esta gente que tienes detrás así que mientras no vea lo contrario, para cualquier cosa aquí me tienes. – Me dijo Martina muy amable y con una sonrisa-
-Venga Prisci no te molestes en conocer esta gente – Me dijo Cassandra-
- Cassandra me gustaría que no me llamaras Prisci, no me gusta. Soy Priscilla o como mucho Pris pero ese diminutivo no es de mi agrado –Note su desagrado y las risas de Martina y amigos- Y no me molesta en absoluto conocer esta gente, me gusta hacer nueva amistades. Si estas mal puedes irte yo sabré ir a mi casa. Muchas gracias, muy amable. – Lo intenté decir lo mejor posible para que no se me notara mi descontento hacia ella.-
- Como te de la gana. Pero no te juntes con esta gente porque sino tú y yo no podremos ser mas amigas. Pero bueno, nos vemos mañana en clase. – Se fue seguida de Jason, Charlotte y Britany-
- Muy bien, yo tampoco la soporto jajaja – Dijo una voz masculina que me sonreía. Era un chico alto, rubio, de ojos verdes y un cuerpo de gran deportista. Tenia una cara y una sonrisa angelical, de las que te dejan perplejo.- Perdona que yo aún no me presenté. Me llamo Ryan soy amigo de April y Martina y también me cae muy mal Cassandra y demás.
- Encantada de conocerte – dije con una sonrisa amplia porque así lo sentía-
- Yo soy Booke, no soy anti-Cassandra pero no es mi prototipo de amiga. – Me contó una chica que parecía mas pija que las demás. Alta, rubia y de cuerpo esbelto. Muy guapa y con elegancia pero era bastante agradable.
- Y yo soy Alex y sí me considero un gran anti- Cassandra- Dijo un chico alto, moreno de piel, moreno de pelo, con ojos negros rasgados y cuerpo bastante fuerte, tenía un tono de voz simpático-
- Encantada de conoceros a todos. Pero ahora me tengo que ir. Mi madre esta a punto de llegar y si no me encuentra puede que se preocupe. Y Nala, mi perrita, está sin comer nada en todo el rato y no quiero que se ponga mala. – Dije con amabilidad-
- Claro que si. Ya sabes, si quieres cualquier cosas y te quieres alejar de Cassandrita aquí nos tienes. Hasta mañana en el colegio.
Llegué a casa todo el tiempo pensando en la nueva gente que conocí. April y sus amigos eran los que mejor me caían y quizás los que podrían ser mis nuevos amigos en Nueva York. Pero pronto todo se esfumó y me invadió el nerviosismo de mañana, mi primer día de clase y aún encima con ellas y empezadas. Tendría que ponerme al día de todo y siendo nueva… Que me deparará el día de mañana… Me dormí con ese pensamiento y con mi mano agarrada a la mantita que Nala tenía en el suelo al lado de su cama para dormir…

Sorry :S

Queria pediros perdón porque no he podido estar con el blog nada. No tengo una excusa porque estuve ocupada con algunas cosas y tuve que dejar esto pero espero seguir el ritmo de antes :D
La última vez puse no dejar comentarios pero no fue a proposito porque la verdad no se en que toque para que no se publicaran xD. Espero solucionarlo ahora. Muchas gracias!! En un rato podré subir el nuevo capitulo.
Besos!!!

viernes, 10 de julio de 2009

Capitulo 3: "Mas vale bueno conocido que malo por conocer"

Y Michael acabó de dar aquella infinita curva… Allí estaba, mi nueva casa, mi nuevo hogar, mi nuevo todo… Era de color azul muy suave, con el borde de las ventanas en piedra. Tenía un jardín principal muy amplio y con césped muy verde. A un lado tenía unas flores, algo necesitadas de agua, pero aún con color. Al otro lado estaban unas figuritas de jardín con una fuente de adorno muy bonita y alegre. En el media había un caminito de piedras que daban al porche de la casa.
El porche era de madera, con una mesa y cuatro sillas de mimbre con unas luces para que alumbren bien a la noche. También tenia unas bicicletas apoyadas en la pared.
- ¿Os gusta la casa que he escogido para vivir? – Dijo Michael intentado romper el silencio que se había formado al bajar del coche-
- Si es maravillosa y muy amplia – dijo mi abuela con una sonrisa y mirando al frente de la casa-
- ¿Y a vosotras? – nos preguntó Michael a mi madre y a mi-
- Siii, es preciosa, un hermoso lugar. Gracias cariño – le dijo mi madre con una gran sonrisa a la que Michael devolvió algo distraído por mi silencio-
- Priscilla ¿no te gusta? Podemos mirar otra que sea mas de tu agrado, la inmobiliaria me dio un plazo de 15 días por si acaso no os gustaba. – Me dijo con voz triste y de fracaso a la que yo reaccioné de inmediato-
- Nooo, todo lo contrario, es una casa precioso. No podía reaccionar, estaba contemplando el precioso jardín. Aquí podrá jugar mi futuro perro – bromeé con él y a la vez le recordé la promesa que me hacía tanta ilusión-
- Jajajaja – reía muy feliz Michael- de eso mismo iba a hablarte ahora… -fue interrumpido por mi madre-
- ¡Menos mas! –exclamó- por fin entrasteis en razón en no tener ningún perro.
- Oh vamos Elisabetta -interrumpió mi abuela- Deja que Michael hable. Pris siempre quiso tener uno y tu siempre se lo negaste, no te hace daño alguno.
- ¿Podéis dejar que Michael hable? –les hablé con una mirada de ira-
- Si, perdón – Dijo mi madre mientras miraba a Michael y mi abuela bajaba la cabeza en forma de disculpa-
- Gracias… -continuó él- quería decirte, Priscilla, que te prometí que iríamos a mirar el perrito a la perra con la condición que tú y yo nos comprometamos a cuidar de él y así evitar que moleste a tu madre lo menos posible.
- A mi también me gustaría ayudar a cuidar el perrito – dijo mi abuela con una sonrisa-
- ¡Gracias! –exclamé con entusiasmo y refiriéndome a mi abuela y Michael-
- Bien pues dicho esto – Sigo Michael- Aquí tienes tu regalo de bienvenida
Se dirigió a la mesa del porche donde había una caja de color rosa y grande. La cojió con mucho cuidado y delicadeza y me la dejó en mis pies.
- Oh que cosita tan bonita – Dijo mi abuela-
Yo aún no me atrevía a mirar pero al oír el suspiro de mi abuela, bajé la mirada y me dio un soplo en el corazón. Allí había un cachorro de perro muy pequeñito, de no mas de un mes, y de color dorado con unas orejitas muy simpáticas. Era precioso.
- Es una perrita, la vi en la perrera ayer y la cogí. Ella tenía que estar sola en la jaula porque su madre la había rechazado y estaba siendo alimentada con leche artificial. Me encogió el corazón y pedí traerla a casa. No es de raza pero estoy seguro de que esta necesitada de mucho cariño que tu le podrás dar. Tiene 3 semanas de vida y está sin nombre. – Dijo Michael pasándome el brazo por el hombro-
- Es preciosa – dije casi con lágrimas en los ojos de oír su historia- me gusta mas que cualquier otro perro de raza. Se llamará Nala como el león de la película de Disney – la cogí con mucho cuidado y delicadeza. La apoyé en mis brazos y la acaricié.- Gracias, muchas gracias, Michael, es el mejor regalo de bienvenida y me está ayudando mucho a olvidar la tristeza. Es preciosa.
- Me alegra mucho que te guste. – Me respondió-
- Es una hermosura ¿no te encanta Elisabetta? – Dijo mi abuela pasándole la mano por la carita de Nala con dulzura-
- Si, la verdad es una perra muy bonita . –Confesó mi madre-
Nos dirigimos al interior de la casa. El piso principal estaba compuesto por la cocina, un baño, el salón, el comedor y un cuarto tipo despacho. Al entrar lo primero que se podía contemplar eran las escaleras que daban a la parte de arriba y el salón a la derecha. A la izquierda estaba el comedor y una pared con la cocina detrás.
Michael nos fue enseñando muy entusiasmado la planta de abajo y explicaba cosas a las que yo no prestaba mucha atención ya que pensaba en Nala, Italia, mi nueva vida… Demasiadas sensaciones para prestar atención a aquello.
Luego nos dirigimos al segundo piso. Las escaleras brillaban y cuando pisabas el descansillo ya podías ver la segunda planta. Era un pasillo con varias puertas. La primera era el cuarto del que mi abuela se apropió. Era muy amplio y luminoso, de un color beige muy relajante y los muebles de madera. Muy de su gusto y con baño propio.
La siguiente puerta era un baño que tenía la bañera mas grande que nunca vi.
- Este será el baño de Priscilla, si a ella le gusta, me parece apropiado para que una mujercita tenga todas sus cosas – me sonrió Michael-
Por supuesto acepte encantada porque me gustaba mucho ese baño.
Seguimos y dábamos a la segunda cara del pasillo. Lo primero fue el baño con habitación de mi madre y Michael. Era en color blanco marfil y los muebles muy modernos. El baño era amplio y mucho del estilo de mi madre.
Y por fin llegamos al que sería mi cuarto. Estaba al fondo del pasillo, una puerta blanca tapaba mi vista de la mi nueva habitación. Entré de primera y era de color rosa muy claro. Con los muebles en blanco y un gran escritorio con un portátil y una librería con todos los libros que me encantaban. Realmente era una habitación estupenda así que manifesté mi alegría con ellos para que no se sintieran mal. Luego seguimos la ruta y dimos al jardín de la parte de atrás que tenía una canasta de baloncesto, una pequeña piscina y unas sillas con una mesa para cenar. En realidad, no podía negar que la casa me gustaba.
Pasaron las horas y decidí salir con Nala en brazos a ver el vecindario un poco. Mi madre se reprimió por temor a que me hiciera sentir triste el estar paseando por un lugar nuevo, pero le dije que no pasaría nada. Así que me fui por mi nuevo… hogar...
Era un vecindario tranquilo, la gente paseaba muy abierta y parecía que todos se conocían. Además el día soleado ayudaba a que la gente saliera mas. En ese momento me sumergí en mis pensamientos y sin querer me di contra un buzón de estilo americano que apenas vi. El choque hizo que sonara y dejara de pasar desapercibida. Un grupo de tres chicas se acercó a mi.
- Hola ¿estás bien? Tu debes ser Priscilla ¿no? –me habló una chica, alta, rubia y con algún aire de superioridad pero a la vez, amable.
Estaba desconcertada ¿Cómo sabían mi nombre? ¿Acaso me esperaban?
- Si estoy bien gracias, caminaba distraída – en ese momento me fijé si Nala estaba bien, si, estaba preciosa como siempre- Si, soy Priscilla Liscolle ¿Cómo sabes de mi nombre?
- Michael lo fue diciendo durante mucho tiempo, todos te esperábamos. Me llamo Cassandra soy hija de los Welling, vivo dos casas mas lejos de la que ahora es tu casa. Ella son Charlotte y Britany. –Hablaba mientras señalaba a dos chicas, una rubia, delgada y de pelo ondulado y otra morena muy poca cosa y de pelo muy liso y corto.
- Hola, soy Charlotte Adams, vivo en la calle anterior a esta. –Me habló la chica rubia con una sonrisa que se veía medio forzada-
- Yo soy Britany Simpson, vivo justo después de la casa de Cassandra. –Me dijo la chica morena con apenas ganas.-
- Encantada… -Dije intentado irme a mi casa, ya estaba bastante por hoy…-
- Oh ¿te gustaría que te enseñáramos el vecindario un poco? Supongo que estarás algo perdida por aquí siendo nueva y viniendo de tan lejos-
- No, no hace voy a moleste… - la verdad me daba igual, no me apetecía ir con ella. No suele pasarme pero le veía en sus caras aires de superioridad.-
- No es molestia ninguna. Brit y Charl están igual de encantadas que yo. Ven –me agarró del brazo y me llevó hacia delante mientras Britany y Charlotte las seguian-
Estaba en un lugar muy equivocado, mi primera impresión fue esa…

jueves, 9 de julio de 2009

Capítulo 2: Bienvenda a Nueva York, Priscilla

Era el nueve de noviembre cuando me desperté por la mañana temprano para prepararme e irme al aeropuerto para realizar el gran viaje a la cuidad mas grande que hayan visto mis ojos. Apenas pude dormir esa noche, no paraba de pensar el gran giro que iba a dar mi vida y como no, no podía evitar sentir ese miedo que me recorria el cuerpo.
No tenía la esperanza de que algún amigo me viniera a despedir y mucho menos Gaia. Que ilusa soy al pensar eso…
- Buenos días la mia vita bella. – me decía mamá mientras bajaba las escaleras media dormida y ausente- ¿Cómo llevas el gran “hasta luego”?
- Apenas he podido dormir, los nervios de hacer el viaje y la despedida me recorrieron el cuerpo esta noche – mi madre me sonrió pero yo apenas me di cuenta ya que veía que mi abuela no estaba- ¿Dónde esta la abuela, mamá? ¿Aún duerme? – pregunté extrañada de que no estuviera allí cuando siempre era la primera en levantarse y dudaba mucho que ese día tan importante se quedara dormida-
- Jajaja no Pris – reía mi madre mientras yo la miraba fijamente con mirada de confusión- fue a despedirse de Nicoletta y tenía pensado llegar antes de que te despertaras pero se vé que se enredó cotillenado con ella, no tardará. Hoy preparé el desayuno yo – Me indicaba un plato con tostadas y mermelada y un tazón de leche con un zumo de naranja al lado-
- Me gustaría decirle mi adiós a Nicoletta mamá… - le dije con tono triste ya que Nicoletta y su hija Roberta fueron las vecinas mas increíbles que podría tener nunca.-Pero el desayuno tiene pinta de estar bueno. – Le dije intentando sacar hierro al asunto porque veía su semblante de tristeza-
- Eso espero cariño – dijo mi madre con una sonrisa que se veía forzada- Pero no digas – continuó- la palabra “Adiós” porque no sé tu pero yo tengo previsto regresar muy pronto a hacer una visita.
- ¡Yo también! – le contesté entusiasmada mientras tenía un trozo de tostada en la mano y mi mamá reía por mi aspecto -
- Buenos días – se oyó abrir la puerta y entrar a mi abuela con su alegría inconfundible- ¡Oh! Priscilla ya estás levantada, cuanto he tardado – decía entre risas y asombro-
- Sí… no he dormido bien esta noche y me desperté temprano – le contesté.
- No te preocupes, el vuelo es muy largo y seguro que caerás rendida en el avión y podrás descansara un poco. Michael nos cojio billetes de primera clase para que pudiéramos descansar bien – respondió mi abuela con una sonrisa de ánimo hacía mi-
- Bueno pero ahora hay que coger fuerzas, un largo viaje nos espera y yo me esmeré a fondo con el desayuno – dijo mi madre intentando que pensáramos lo menos posible en lo que a todas nos daba pena, las despedida…-
Ya estaba lista para marcharme y en el salón de mi casa esperando con una maleta de mano llena de cuatro piezas de ropa que no m entraran en la maleta y algunos objetos personales que no quería dejar. En mi mano estaba Teddie, mi osito de peluche inconfundible. Me lo regalara mi padre el día que nací y le tenía un enorme cariño. Fue testigo de muchos episodios de mi vida que yo confesaba a él como si estuviera hablando con mi padre.
Llevaba puesto algo cómodo. No quería estar incomoda en el avión solo por presumir, no era mi estilo. Llevaba unos jeans oscuros y largos con una camiseta de mangas largas y color naranja (mi color favorito) con detalles en blanco. Mis Converses inseparables negros y una boina de las que solía poner en invierno. Llevaba el pelo suelto y ondulada ya que hacia poco que salí de la ducha y no me apetecía intentar alisármelo para este viaje.
Aún no podía evitar sentir la sensación de ver a Gaia en el aeropuerto, no quería irme con el mal sabor de que ella estuviera enfadada conmigo.
Pero interrumpió mis pensamientos los pasos de mi abuela que bajaban las escaleras.
- Priscilla que rápida – me dijo asombrada porque siempre solía ser la última-
- La despedida está ahí y cuanto antes sea menos dolorosa será… - le confesé con los ojos a punto de echar lágrimas, algo inusual en mi pues apenas lloraba-
Mi abuela dejó las maletas apoyadas en el pasamanos y me dio un fuerte abrazo que yo devolví con lágrimas cayendo de mis ojos…
- Te prometo que volveremos pronto, aunque sea de vacaciones, y que vas a estar muy bien allí, estaré contigo para que no te pase nada malo.
Intentaba consolarme y sabía que lo conseguía. Mi abuela no prometía en vano y si ella decía que iba a volver así sería y que me iba a ir bien no lo dudaba porque si mi madre y ella están conmigo nada malo podrá pasarme, estoy segura.
Oí como mi abuela llamaba a mi madre aún con los brazos rodeando mi cuerpo.
- Elisabetta baja ya que esto se hace cada vez mas difícil. –Dijo mi abuela dirigiéndose a mi madre que aún se encontraba en el piso de arriba preparando todo.
- Ya voy mamá perdona que no encontraba el monedero con el DNI – le respondió ella apurada-
No pasaron 5 minutos cuando mi madre ya bajaba por las escaleras con un rostro de nostalgia mirando hacia el piso de arriba. Entonces me miró a mi, aún abrazada a mi abuela y me dijo:
- Volveremos, siempre estará aquí nuestro hogar y jamás nos olvidaremos de él.
- Si… - me llenó de esperanzas de que algún día volvería allí donde me crié-
Mientras oímos el sonido del taxi que esperaba en la puerta.
Nos montamos camino al aeropuerto…
Al llegar al aeropuerto lo primero que hicimos fue facturar las maletas y encontrar la puerta. Luego nos dirigimos a la entrada a comprar unas Coca- Colas y Fanta de Naranja para mi (mi bebida favorita) No podía dejar de mirar a la puerta pero nadie aparecía…
Llegó la hora de montar y, muy apenada, me fui con la idea de que Gaia jamás me perdonaría lo que hice con nuestra bonita amistada pero estaba siendo muy egoísta conmigo, la necesitaba como nunca y no apareció…

El vuelo fue muy largo y yo me quedé dormida apoyada en mi abuela… Apenas pude dormir a gusto porque mi sueño no podía ser profundo con tal acontecimiento.
Pero, después de infinitas horas, pisamos suelo neoyorquino. Allí estaba Michael con 3 rosas: una blanca que ponía Caterina, una roja que ponía Elisabetta y una naranja que ponía Priscilla. Era un detalle muy bonito por su parte por que él sabía que esto era muy difícil no solo para mi, sino que para las tres.
El camino hasta mi nueva casa fue largo e intenso. Apenas había tema de conversación que no fueran los típicos de un momento incomodo. Pero Michael lo comprendía y nos intentaba animar con bromas que el solía hacer y con abrazos o sonrisas inocentes de las cual el poseía y a nosotras nos encantaba porque mostraba lo bella persona que es. Al girar aquella curva estaba mi nuevo hogar, mi vecindario y a escasos metros, mi nueva escuela. Se me hacía eterno ver como sería todo aquello…

miércoles, 8 de julio de 2009

Las Presentaciones

Antes de empezar a contar la historia me gustaría que conocieraís un poco mas a los personajes mas importantes de la vida de Priscilla:

- Cassandra es la popular del colegio. Una chica a lo que mas le importa es su aspecto físico y los chicos además de ser muy mala y no tener remordimientos a la hora de hacer algo contra alguien que se meta en su objetivo. Viene de una familia adinerada neoyorquina. Sus padres no estan muy interesados en su vida y la de su hermana Kate dos años mayor que ella. Cassandra y sus dos complices-amigas (de las que hablaré ahora) les tienen la guerra declarada a las amigas de Priscilla y todos los que estén a su favor.

- Britany & Charlotte son las dos mejores amigas y además complices de Cassandra. Siempre estan juntas cotilleando y haciendo de las suyas. Las tres son las chicas mas populares del colegio. Pero Britany y Charlotte son ''la misma persona'' ya que siempre hacen los mismo para ser totalmente iguales. Aunque Britany y Charlotte tiene la ventaja de que son ''amigas'' de Martina.

- Martina es la 1º presentación de las mejores amigas de Priscilla. Martina es una chica de padres mexicanos que llegaron a New York a finales de los años 70 y allí, tiempo después, montaron su pasteleria y tuvieron a Martina que es hija única. Ella es una chica muy alegre, que le gusta mucho hacer tonterias y divertirse. Con ella es imposible aburrirse. Además es una chica muy sociable y a la que todo el mundo quiere. Pero cuando se enfada hace las cosas con mucho impulso, ¡menos mal que casi nunca se enfada! Pero es tan buena y con un corazón tan grande que eso puede pasar (:

- Brooke es la 2º pieza del trío de amigas que tiene Priscilla. Brooke es una niña muy rica de la cuidad de Nueva York. Tiene todo lo que una persona puede desear. Sus padres son unos empresarios muy famosos de la cuidad y Brooke es la niña de sus ojos ya que no tienen mas hijos. Son muy buenas personas aunque a veces tiene muy mirada a Brooke pero no pasa nada porque ella les dá toda la confíanza que tiene. Brooke es una chica muy guapa, encantadora, con facilidad de palabra y simpática. Pero a veces no puede decir lo que piensa de las personas que no son de su agrado ya que le gusta ser encantadora para todos. Pués en su inmeso corazón tiene sitio para todo el mundo. Pero la fortuna que ella tiene esta presente en su imagen y manera de vestir.

- April es la última pieza que falta para completar las mejores amigas de Priscilla. Ella es una chica que pasa desapercivida por el colegio. Si tengo que ponerla en un grupo sin duda la pondría en que es muy lista (al igual que Brooke y Martina) Es algo tímida pero muy sociable y cuando habla tiene una forma de decirl todo con sutileza y ante todo muy segura de sí misma. Suele ser la calmada del grupo, que dice las cosas claras y jamás puede llegar a mentir sobre algo. Será con la que Priscilla en los primeros meses se lleve mucho menos, serán amigas nada mas, pero pasado ese período se harán inseparables, no podrá pasar una sin la otra y así formaran las 4 amigas su vida juntas.

- Bianca es la 4º del grupo de podría decir... Cuando llegó Priscilla ella era como una líder a la que Martina seguía siendo su mejor amiga y odian a muerte a Cassandra y su grupo. Es una chica echada para adelante, con carácter muy fuerte y a veces se pasa con sus comentarios ofensivos hacía sus amigas... Después de que pase una étapa (diría que la mas interesante) Bianca pasará a un segundo plano y odiará a Cassandra y su grupo y además a las que eran antes sus grandes amigas.

- Moly es la niña "temor" como la llamará Pricilla. Cuando Pris llega al colegio Moly se ofrece voluntaria para estar una semana de ella pegada como una guardaespaldas y no dejar que la "niña nueva" se relaciones y acabe siendo solo su amiga. Ademas de que no tiene ningún amigo así se aprovechará de la Prisicilla desorientada. Además es muy mala estudiante, nada sociable, reprimida en su mundo y muy fea, la realidad.

- Gaia era la mejor amiga de Priscilla en Italia. Era un año mas pequeña que ella pero como Pris le decía "pequeña pero matona" Pues su carácter era MUY fuerte. Gaia es una chica muy obsesionada con que Priscilla sea su mejor amiga para siempre jamás y no la dejaba realacionar con gente o ella se celaba. Pero a Pricilla le encantaba Gaia porque, cuando estaban solas, siempre se lo pasaban muy bien, hasta que ella por un asusnto que ya contará la historia, cambiará.

- Michael es la pareja de la madre de Priscilla. Un empresario de la cuidad neoyorkina. Muy buena persona y adora a Priscilla. Será un gran apoyo para ella y su madre en los momentos dificiles que va a pasar a lo largo de su llegada a Nueva York.

- Elisabetta es la madre de Priscilla. Adora a su hija mas que a nada en este mundo y luchará siempre porque ella esté bien. Después de morir el padre de su hija conoce a Michael con quién se mudará a Nueva York con Priscilla y su abuela para hacer una nueva vida. Elisabetta es una mujer muy buena, con mucho carácter, segura de si misma y demasiado impulsiva. Quiere mucho a su hija a la que siempre llama "la mia vita bella (mi vida hermosa)" pero a veces, sin darse cuenta, ella no está cuando Priscilla mas la necesita y hará que su hija se sienta bastante sola. Elisabetta es de origen italiano, de Florencia, pero se muda a Verona (de donde es el padre de la niña) con el padre de Priscilla para formar la familia con él y tener a Pris pero no pudo durar mucho la felicidad...

- Alessandro es el papá de Priscilla. Murió cuando ella tenía los 2 años cumplidos. Apenas pudo verla crecer... Tenía un negocio con la mujer de su vida, Elisabetta, y era un empresario de estatus normal en Italia y murió dejandole ese negocio solo para su mujer. Priscilla creé que desdé algún sitio su padre la mira...

- Caterina es la abuela (madre de Elisabetta) de Priscilla. Ella es una señora de enorme sensibilidad que además crió a Priscilla mientras su madre trabajaba y para Pris es un ángel caído del cielo para cuidarla. Siempre está a su lado y la apoyará en todo, una parte fundamental en su vida.

- Jason, junto a Ryan, es el amor de la vida de Priscilla. Jason es un ''pasota" de la vida, mal estudiante, rebelde, el típico que se gana la popularidad del colegio de Priscila por sus tonterias... Pero con un encanto que a Priscilla, a pesar de evitarlo mediante todo los medios, la vuelve loca y no puede evitar enamorarse de él una y otra vez.

- Ryan es el otro amor de Priscilla. Es de origen argentino pero vive en Nueva York desde los 6 años. Es un chico estudioso, amable, simpático, que esta locamente enamorado de Pricilla, divertido, de buen corazón... Su hermana pequeña, Valentina de dos años, será también quién le ablande el corazón hacía Ryan... Pero aún siendo mejor partido que Jason, Ryan tendrá que ayudar a Priscilla a aclarar sus ideas de amor y intentar que lo escoja a él porque sabe que Jason no le hará mas que daño a ella y lo peor es que Pris parece que también lo sabe...

- Alex es el tercero que faltaba. Es un chico mas pequeño que Priscilla, un año. No la conoce mucho pero esta obsesionado con ella. Ella se hace amiga de el, pero no de confianza, ya que solo piensa en ella físicamente y pocas veces vé su interior, cosa que a Priscilla le fastidia mucho. Además que él es de vestimenta y pensamientos raros, mezcla entre gótico y emo pero tiene un gran corazon de bajo de la coraza que él quiere formar.

- Priscilla es la pieza clave de esta historia. Todo lo que se va a contar va a ser a traves de ella. Ella es una chica que llega a Nueva York bastante deprimida de dejar su Italia natal y además su llegada a la gran manzana y colegio ha sido bastante catastrófica...Es una chica bastante extrovertida y alegre. Piensa que la vida la puede formar uno a su gusto pero la suya está siendo dificil de domar. Es buena amiga pero bastante impulsiva, tiene un caracter soñador y a diferencia de sus mejores amigas, ella no es una estudiante estrella. Tiene muchos lios de cabeza y además pasará por un imoportante bajón en su vida...

Adiós Verona...

Mi nombre es Priscilla. Nací un invierno de 1994 en una cuidad italiana llamada Verona. Tenía dos padres a los que se le puede poner el adjetivo de mágicos. Pero mi padre murió cuando yo tenía 2 años y apenas lo pude conocer y disfrutar de su presencia. Aún así tengo una madre que siempre me cuidó como si fuera el tesoro mas preciado de la tierra. Pero no pudo disfrutar de mi infancia tanto como le hubiera gustado porque su trabajo se lo impidió. Tenía que sacar el negocio que mi padre le había dejado y con la muerte de él, la tristeza de no tenerlo, yo siendo un pequeño bebé, el nogocio... No sabía como salir de esas... Pero tenía a mi ángel de la guarda, mi abuela, que se vino a vivir con nosotras y así ayudar a mi madre a salir de ese bache de la vida y criarme a mi.

Las vida pasó y poco a poco nos fuímos acostumbrando a la vida que nos había tocado. Gracias a mi abuela, mi madre y ALGO de mis dos familias, parte de ella vive en EE.UU y no podían hacer mucho, pude crecer con amor y muchas ganas de vivir.
Con 7 años mi madre conoció a un hombre. Él era de otra cuidad, incluso de otro país. Vivía en Nueva York, USA, y estaba soltero y sin compromisos. Mi madre se enamoró de él tras muchas conversaciones teléfonicas y alguna que otra visita de él a Verona. Pero ella seguía diciendome que solo eran amigos... Hasta que un día me lo confesó:
- Priscilla, la mia vita bella - me empezó a hablar mi madre como solía hacer con su "mi vida bella" que siempre me decia- ¿Te gustaría que Micheal formara parte de nuestras vidas? Sabes que yo no voy a estar con él si tú no quieres.
Sabía perfectamente que mi madre, siendo jóven y vital, no podía estar sola para el resto de su vida. Algún día yo formaré una vida a mayores y, aunque no la dejaré nunca sola, no podré estar al 100% con ella y si tiene a alguién, como Michael, que la ama y hace feliz ¿Porqué no? Mi respuesta fue clara después de pensar esto:
- Mamá -comencé a hablar- Michael me cae muy bien, es muy divertido y además podríamos ir de vacaciones a Nueva York que tiene que ser muy bonito -coloqué una sonrisa en mi cara para animar la suya extrañada- Te mereces ser feliz porque eres una mujer buena y si lo quieres, adelante. -Ojalá pudiera hacer mas pero mi edad era temprana con casi 8 años...-
Mi madre sonrió ampliamente y me dijo que ibamos a ser muy felices lo que me animó a pensar que nuestras vidas serian a partir de ese instante muy diferentes a la que llevabamos ahora.

Michale nos visitaba cada vez mas y mas amenudo a nuestra pequeña casita de Verona. Cada día se integraba mas en nuestras vidas hasta formar parte de ellas. Con mi abuela se llevaba de perlas y se moría por la comida que ella hacía. Como a mi abuela le encanta cocinar se sentía orgullosa y yo sabía que ese era el mayor píropo que le podían echar. También sabía que no lo hacía solo por agradarla que de verdad le gustaba su comida. Pero ¿a quién no? si cocina de maravilla y yo por su pizza casera me rindo a sus piés.
La relacción entre Michael y mi madre era preciosa. Mi madre tenía cada mañana los ojos llenos de brillo y además estaba mucho mas volcada en mi como nunca estuvo. Se devía a que ella había vendido el negocio y se había ido a rabajar a un comercio y así tenía mas tiempo libre para disfrutar de su vida y de su "la mia vita bella" Y también ¿para que negarlo? podía disfrutar mas de Michael que cada día se veía mas que lo amaba.
Al principio pensaba que mi madre si seguía así podría olvidarse de mi padre y eso no quería que ocurriera. Cada vez que lo pensaba me ponía de muy mal humor y con un pronto egoista cegado por la tristeza. Yo creía que mi madre se daba cuenta y siempre, depués de discutir conmigo, venía a mi cuarto y me daba un abrazo.
Pero no podía negar que mi relacción con Michael al principio estuvo algo marcada por los celos que poco a poco me fuí acostumbrando. Además el era un buen hombre y se veía en su alegría que me quería y siempre hacía todo lo que yo llegará a pedir, para muchos esto es un chollo. Pero no lo vería así...

El tiempo pasó. Mi madre, Michael, mi abuela y yo nos ibamos a menudo de vacaciones a Nueva York.
Era una cuidad íncreiblede bonita. Estaba repleta de gente de todo tipo, siempre andando de un lado para otro. Podias ir vestido lo mas llamativo posible que nadie te miraría ni un segundo. Cosa que no pasaba en Verona y me parecía alucinante.
Además estaba repleto de edificios mas altos de lo que mi vista podía alcanzar. Tenía tiendas por todos los lados y coches circulando por las grandes avenidas que la cuidad poseía. Todo era muy distinto a mi pequeño lugar en donde vivía... Era como una ciudad que parecía no dormir y en ese instante me dí cuenta que el adjetivo que le ponían de "La Gran Manzana" y " La Cuidad Que Nunca Duerme" era el adecuado sin duda.
Yo era feliz estando en Nueva York con mi familia y Michael.

Cuando el verano pasaba y yo volvía a Verona sentía la sensación de estar en casa pero echaba de menos ese movimiento. Siempre llamaba a Gaia, mi mejor amiga, para quedar y darle un regalo que le traía de la gran cuidad. Ella se quedaba alucinada y casi ni creía lo que le decía porque nunca salió de Verona, como mucho conoció con el colegio Florencia por el viaje de fin de curso que nos hicieran.
Gaia era una chica muy agradable hacía mi aunque todo el mundo dice que es my falsa. Es mi mejor amiga y ver la cara que tenía cuando presumia de mi regalo era muy divertido.
Ella y yo siempre salíamos al cine de un pueblo cercano a mi casa y veíamos las películas mas románticas posibles. Nos gustaban esa clase de películas porque soñabamos con un amor parecido al del Casablanca.
Nuestra vida era muy compenetrada, ella vivía para mi y yo para ella.

Pero aquel día de septiembre siempre quedará marcado en mi mente, tan solo enía 13 años... Ese día fué cuando mi madre me propuso una vida mejor. Una vida marcada por un buen colegio de Nueva York, una casa allí y aquí venir en verano o una semana de vacaciones. Una sorpresa que me pilló de sopetón.
Michael lo tenía ya todo mirado por si queríamos irnos ya y así yo poder empezar el colegio. Mi madre no tendría que trabajar ya que él podría ganar para las 3 -por supuesto mi abuela se vendría con nosotros-. A mi madre la idea de no trabajar no le hacía mucha gracia pués jamás fué una mantenida pero sabía que sino trabajaba podría estar mas tiempo conmigo. Esto se lo planteó a Michael. Llegaron a la conclusión que esperarian a que yo me acostumbrara en Nueva York y luego mi madre trabajaría. Claro que yo no había dicho que quería irme a vivir a la gran ciudad... Tendría que dejar todos mis amigos, a Gaia, mi casita en Verona... No sabría vivir en aquella enorme avenida llena de coches. Es cierto que me encanta New York pero ¿para vivir? Pero esa no es lo mas importante. Esta mi madre, ella sí era lo mas importante. Si yo le decía que no ella no podría ser feliz al lado de Michael porque estaba claro que ella no se iba a ir sino era conmigo, la conocía lo suficiente para saberlo sin preguntar. Así que estaba en juego la felicidade de mi madre y la mía, la que yo tenía aquí... No era justo pensar tan egoísta, mi madre había dado todo por mi para que fuera feliz. Y ahora yo tenía la oportunidad de verla sonreir siempre. Además ¿tampoco sería tan malo? estaría mi abuela conmigo, podría hablar por el ordenador con Gaia y los chicos, además que Michale me dijo que podría tener un perro que era casi el sueño de mi vida. Adoro a los perritos y en Verona lo podía tener...
- Que menos que darle esa oportunidad a tu madre Priscilla -pensé para mi- Debo pensar todo lo bueno, todo lo que seré siendo una chica de NY. Además podré estudiar en un gran colegio donde se verán cosas tipo de las películas y quizás así encuentre mi amor verdadero...
Pero no podía dar un paso así sin consultarlo con la persona mas sabia que conozco, mi abuela Caterina. Tendría que preguntarle su opinión a ella, ella sabría como mirar a esto. Así que me fuí a su cuarto. Llamé a la puerta y estaba allí, mirando por la ventana con su libro, con tanta paz que no pude evitar suspirar.
- ¿Qué buscar? ¿Te puedo ayudar? -me dijo con una amplia sonrisa-
- Siento molestar a lo brusco abuela pero tengo una duda que me come por dentro... - le dije con sofocos--
- Creo que ya se de que se trata... Es sobre lo de vivir en Nueva York ¿verdad?
- Sí abuela... He pensado que puede ser una gran oportunidad para la felicidad de mamá y además una gran oportunida para mis estudios pero irme de aquí me dá una angustía enorme... Pensar en vivir en aquella gran cuidad, con nuevos compañeros, nuevos idiomas... No creo que me vea capaz...
- Priscilla -me dijo con voz tierna- son los miedos típicos de estos casos. Cualquiera los tendría en tu situación. Pero me parece que es una gran oportunidad. Verona no se va a mover de aquí, es estará esperando siempre. Además el colegio que Michael te ofrece es un gran colegio para aprovechar y saber que quieres ser en un futuro, que vida eliges. Es cierto que todo es nuevo y la cuidad puede que tenga caos, pero tú ese miedo lo vas a pasar como pasaste muchos otros. Me parece una gran oportunidad, no solo para tu madre sino para las tres ¡que tu vieja abuela quiere vivir sensaciones nuevas! -me reí con ella- Cariño no pienses solo en la felicidad de tu madre, el futuro te depara cosas nuevas y creo que el camino a seguir es irte si eso es lo que venias a preguntar. Pero no debes decidirlo ahora, tu madre te lo dejó bien claro que cuando tú quieras.
- Gracias abuela - le sonreí- es una maravilla hablar contigo
Me fuí a mi cuarto y poder dormir un rato porque la cabeza de dolía de tanto lío en el día de hoy.
Me quedé dormida pero sentí como la mano de mi madre me tocaba mi mejilla y me tapaba. Que momentos tan bonitos son esos, no los cambió por nada. Aquí o en la China mi madre y mi abuela estarán comigo, nos vamos.
Al día siguiente llamé a Gaia y le dije lo que ya tenía claro, nos vamos a Nueva York.
Se lo tomó muy mal, jamás la viera así. Empezó a llorar y me dijo que la abandonaba. Yo le dije que podría visitar Verona cuando quisiera y la llamaría una vez por semana y le escribiría emails todos los días. Pero su consuelo no paró y siguió llorando...
Los días que me quedaban en el colegio Gaia casi ni me hablaba y me sentía fatal pero mis ideas ya estaban claras, o eso pensaba...
Pero no fué hasta el 9 de noviembre cuando pisé tierra estadounidense...